El mundo en mis manos

Nuestra filosofía de vida, a través de este hermoso texto

La vida es un instante que pasa y no vuelve. Comienza con un fresco amanecer; y como un atardecer sereno se nos va. De nosotros depende que el sol de nuestra vida, cuando se despida del cielo llamado “historia”, coloreé con hermosos colores su despedida. Colores que sean los recuerdos bonitos que guarden de nosotros las personas que vivieron a nuestro lado.

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lunes, 22 de septiembre de 2008

Hasta de la basura salen flores (todo puede ser aprovechado)

Yo digo que hasta de la basura salen flores. Es decir, que cualquier cosa, por muy mala que nos pueda parecer, puede servirnos para crecer como personas y descubrir en nosotros facetas que desconocíamos.

A mí, la vida me ha enseñado esto, y, a base de muchos batacazos, desánimos, y frustraciones he aprendido a ser feliz.

En realidad un punto y aparte, un nuevo comienzo, fue cuando a mi madre le diagnosticaron E.L.A (esclerosis lateral amiotrófica) Le dieron un año de vida y duró 2.

De pronto me encontré en una situación jamás vivida. Mi padre había muerto hacía dos años, y sabía que me iba a quedar huérfana pronto. Y que la persona que más quería desaparecería.

Siempre he sido católica del montón. Del montón que no va a misa y que no abre la boquita para defender sus ideas.

Yo pensaba que estas cosas les pasaban a los demás, que eran los demás a los que se les morían los padres y amigos y estas cosas.
Y de pronto, me pegué de bruces con la realidad.

En un primer momento, me enfadé con Dios. No entendía como mi madre tenía la sentencia de muerte encima. Mi padre, no le dio una buena vida, sobretodo los últimos años en los que el alcohol y el tabaco habían hecho estragos en su físico y en su mente.
Y claro, la muerte de mi padre fue una especie de liberación para mi madre. Y yo pensaba, que por fin podía ser feliz. Y no entendía el porqué de tan efímera felicidad.

Me enfadé y dije: No creo en un Dios que permite esto.
Egoísmo puro, porque en el mundo muere muchísima gente. Pero es que a una, en estos momentos le sale su interior soberbio de querer mandar más que Dios. Ese fue el pecado original, en el que la Humanidad ha ido cayendo y seguirá cayendo: revelarse contra Dios. (o contra lo que no se puede evitar).

Pasó un periodo de turbulencias hasta que mi alma se tranquilizó. Y como soy bastante racional pensé que yo no podía entenderlo todo. Dios es incognoscible. Muchos rezamos el Padre Nuestro de carrerilla. Hay una parte que dice : Hágase tu voluntad. Esto no significa Hágase tu voluntad si me conviene. Si no, me niego a aceptarla. Esto no es un supermercado, que uno coge lo que le gusta.

Pues una vez que admití lo limitadita que estaba, me tranquilicé y pasaron los días, en los que mi madre iba empeorando. Todos los hermanos arrimamos el hombro, y cada uno, según sus capacidades se ocupaba de una labor u otra.

Me sorprendí haciendo cosas que jamás habría imaginado hacer. Yo soy muy asquerosita, y acabé quitando las heces de mi madre con la mano, limpiándola y sin mayor problema. Y también empezó mi imaginación culinaria para darle cosas nutritivas en puré. Estos enfermos no pueden tomar cosas ni demasiado líquidas ni demasiado sólidas. Hacía purés de macarrones con chorizo, a los que añadía lecha para dejarlos menos espesos.

Llegó el día en que mi madre murió.

Y me encontré más sola que la una.

Yo tenía una depresión por causas que no voy a contar. El psiquiatra me daba pastillas y nada más. Me decía que tenía que solucionar yo misma los problemas. Que digo yo que para ese plan, no necesito psiquiatras...
Murió mi madre y decidí dejar las pastillas e ir a misa. Pensé que siempre ejerciendo de católica y en realidad no iba a misa. Pase un monazo de caballo, pero tiré para adelante.
Casualidades pero el cura era (y es) de los que hacen bromas, los sermones siempre son positivos, etc etc.
Y coincidió que mi hermana se iba a casar y los papeles se hacían en esa iglesia. Y estuve de correveidile unas cuantas veces. Hasta que agarré un resfriado de esos que pitas hasta por las orejas. Y la iglesia estaba abajo del todo (Basauri es todo cuestas). Llegué abajo asfixiada perdida.
Y claro, el cura, me dijo que me sentara. La capacidad de Mikel para la charla es alucinante. Y ese típico acobardamiento ante los curas (no sé, pensaba que igual me mordían, me daba vergüenza y eso) se me pasó a la segunda broma. El resfriado da para muchas , la verdad.

De esa primera charla salieron muchas. Yo tenía cargo de conciencia porque pensaba que había sido muy dura con mi madre. Es típico cuando muere un familiar. Mikel se comportó como un padre de verdad. Ni un reproche, todo amabilidad.

Enfin, encontré mi rumbo.

Un buen día, amanecí con tortícolis. Estuve en el médico, me dió tratamiento, pero no se iba. Me mandó al traumatólogo. El trauma, me hizo una radiografía. Y me dijo: en el cuello no tienes nada pero tienes artrosis cervical. Pensaba que me había dado un golpe con el coche. Pero no, era defecto de fábrica.

Bueno, pues aguajo. Aguantarse y jorobarse. Y decir: pues para algo servirá, digo yo, si así lo quiere el Jefe de arriba (cosas más raras se han visto, ché)

A las semanas, conocí por internet al que hoy es mi marido.

Nos casamos al año siguiente, y al año de casados, tuve un embarazo en trompas y aborté.
Me costó más aceptar esta nueva Voluntad de Dios, pero.....nada más llegar de que me dijeran que no podía tener hijos, llamé a Consellería, sección adopciones.

Ahora tenemos un precioso hijo del que se nos cae la baba por toneladas en versión sistema de capacidad (xxxxxxxlitros)

Esta reflexión me ha venido por una cosa que me pasó ayer. Puse café en la cafetera, me lo tomé tan chulamente. Y al cabo de un rato, me puse como una moto. No tenía ni idea de lo que me pasaba, porque yo tomo siempre descafeinado. Pero como sabía que con los nervios de punta hay tendencia a enfadarse, me controlé. Y fue todo como la seda. Con Rafa, una paciencia que jamás había tenido, una amabilidad con todo el mundo fantástica....
Miré el café.....y me había equivocado, el café era natural con toda la cafeína habida y por haber

Entonces, me dije yo (yo me digo muchas cosas): Sin con cafeína en el cuerpo he podidto controlar mi mal genio, sin cafeína será más fácil. El esfuerzo seguro que es menor.

Y a eso me he puesto

Realmente hasta de la basura salen flores