El mundo en mis manos

Nuestra filosofía de vida, a través de este hermoso texto

La vida es un instante que pasa y no vuelve. Comienza con un fresco amanecer; y como un atardecer sereno se nos va. De nosotros depende que el sol de nuestra vida, cuando se despida del cielo llamado “historia”, coloreé con hermosos colores su despedida. Colores que sean los recuerdos bonitos que guarden de nosotros las personas que vivieron a nuestro lado.

Libro de visitas

Cumple de nuestro amor colombianito

Lilypie - Personal pictureLilypie Kids Birthday tickers

Nuestro tesoro llanerito está con nosotros

Lilypie - Personal pictureLilypie Waiting to Adopt tickers

Nuestro aniversario de boda: El más feliz lo hemos celebrado con Rafa en Bogotá

Daisypath - Personal pictureDaisypath Anniversary tickers

Advertencia a los que insultan

Advertimos a todos los simpáticos anónimos que nos insultan, que investigaremos la IP de donde proceden los comentarios y que tendrán pronto noticias nuestras. En la Red no existe nadie anónimo
Recordamos que la libertad de expresión acaba cuando se hiere el honor de la persona.

viernes, 10 de abril de 2015

Excursión al Centro de Educación Medioambiental de Valencia


Como colofón de las vacaciones de Pascua, hemos ido al Centro de educación medioambiental de Valencia, que está en Sagunto.
Está en una masía antigua, donde hay un museo y se hacen actividades.
Fuera, hay diferentes huertos, donde descubrir infinidad de plantas.
No está nada bien señalizado, y , si no llega a ser porque mi marido ya había estado antes, no podríamos haberlo visto.
Entramos al huerto histórico y, como no, nos paramos en la sección cactus. 



Pedimos un mapa, y nos dispusimos a ver la Marjal dels Moros. Nos advirtieron que había mosquitos y que atravesaban la piel.

Pronto descubrimos la verdad. A Juan le acribillaron los mosquitos. A Dios gracias, son de una clase, que hace unas ampollas enormes, pero enseguida bajan y desaparecen. Esto entra dentro de las cosas que a uno le pueden pasar en una marjal

Otra cosa es que, del mapa al sitio, hay mucho trecho. No está nada marcado, con lo cual no sabíamos si ibamos bien o ibamos a aparecer en Sagunto y hacer compañía a Anibal.



A Dios gracias, nos encontramos a unos ciclistas, que nos facilitaron la tarea. Por la zona de la mar, vemos la escoria que soltaban los Altos Hornos, y que ahora está solidificada

La zona de la mar estaba libre de mosquitos, pero en cuanto giramos de nuevo para la marjal, volvió la tortura


Teníamos bocatas preparados, pero no era cuestión de ser nosotros el alimento de los bichos, así que nos fuimos a la Font de Quart y allí comimos.
Con esto se han acabado las vacas. 

domingo, 5 de abril de 2015

Excursión por la Senda de la Tancà. ruta circular, Besselga-Besselga.

Hace unos meses, en uno de nuestros paseos diarios por la montaña de Faura, nos encontramos con una unidad de prevención de incendios forestales. La agente fue muy amable y nos dio un montón de folletos de senderos de la Comunidad Valenciana. Me fijé en uno que salía de Besselga, un sitio cercano a Faura..
Decidimos hacer la Ruta de la Tancà. que llega hasta la font del Barraix, y volver, por la Gr 10.
Empezamos la ruta felices y con muchas ganas
El sendero era agradable y no muy empinado


Llegó la hora del almuerzo y nos comimos un plátano
Contiunamos la ruta. Las lluvias han hecho que algunos tramos tengan agua, pero nada difícil 
Por fin llegamos a una encrucijada, donde se juntan la PRCV369  y la SL-V 23. Seguimos las marcas amarillas y blancas

Llegamos a la Font del Barraix, donde había mucha gente (se puede subir en coche). El agua, fresquita y rica

Comimos los bocatas y nos dispusimos a bajar

La bajada, hasta la mitad, muy agradable, con unas vistas estupendas

Camino amplio, y ya nos las veíamos muy felices

Hasta que llegaron las piedras sueltas y una pendiente importante. Mi hijo Rafa, se lo pasó en grande. Yo no, porque los dedos de los pies se me echaban hacia delante y estaba viendo todas las estrellas del firmamento
Una tortura que parecía que no iba a acabar nunca. Como hacía calor, había llevado calcetín fino, y la bota me venía pelín grande. Al no haber amortiguación, los dedos de los pies me dolían infinito
Eso no era impedimento para ver el montón de flores que había a lo largo del camino. Esta planta no sabemos qué es, pero estaba por todos los sitios
Por último, el camino se puso decente, y vimos el castillo de Besselga. ¡Aleluya!.
Nota de la ruta: la subida :10. La bajada, hasta la mitad, 10, la otra mitad 0. La media 7.5.
La segunda mitad de la bajada, estaba mal señalizada, por caminos estrechos y llenos de piedra suelta.
Feliz domingo de Resurrección