El mundo en mis manos

Nuestra filosofía de vida, a través de este hermoso texto

La vida es un instante que pasa y no vuelve. Comienza con un fresco amanecer; y como un atardecer sereno se nos va. De nosotros depende que el sol de nuestra vida, cuando se despida del cielo llamado “historia”, coloreé con hermosos colores su despedida. Colores que sean los recuerdos bonitos que guarden de nosotros las personas que vivieron a nuestro lado.

Libro de visitas

Cumple de nuestro amor colombianito

Lilypie - Personal pictureLilypie Kids Birthday tickers

Nuestro tesoro llanerito está con nosotros

Lilypie - Personal pictureLilypie Waiting to Adopt tickers

Nuestro aniversario de boda: El más feliz lo hemos celebrado con Rafa en Bogotá

Daisypath - Personal pictureDaisypath Anniversary tickers

Advertencia a los que insultan

Advertimos a todos los simpáticos anónimos que nos insultan, que investigaremos la IP de donde proceden los comentarios y que tendrán pronto noticias nuestras. En la Red no existe nadie anónimo
Recordamos que la libertad de expresión acaba cuando se hiere el honor de la persona.

lunes, 23 de junio de 2008

Curiosidades de Colombia (aventuras y desventuras en Villavicencio y Bogotá)

Mientras véis fotos curiosas de Colombia, empezando por las de Villavicencio, os cuento las aventuras de un para de matrimonios que fueron a Colombia a adoptar un niño.

De momento, el otro matrimonio se encontró antes de partir con que no estaban firmados los documentos de su hijo.

Nosotros, pues nada. Llegar a Bogotá y nos habían perdido la maleta nuestra. La primera noche la pasamos en ropa interior sudada.




Al siguiente día, y con la misma ropa, viajamos a Villavicencio, una ciudad con un intenso calor húmedo.
Nos fueron a recibir al aeropuerto los taxistas y no supimos nada de la abogada hasta después de comer, donde fuimos rápidamente a un centro comercial para comprar cositas para una fiesta con los nanos, que decidimos ambos matrimonios que se hiciera en común.



En en encuentro, una, que es torpe, tira el café del psicólogo y se mancha el pantalón. A Dios gracias era un pantalón desmontable y me quedé en pantalón corto. Y como los cafés de Colombia son tipo infusión ligera, no manchó mucho.





Allí las mujeres van muy ajustadas. Así que a la hora de comprar ropa me las ví canutas. Me compré ropa XL . Pero piratas o pantalones cortos no había. Todo era de lycra y ajustado.


Primera noche en el hotel. Debajo había un bar, que era del alcalde y que puso la música a tope hasta las 4 de la mañana. Luego, siguió la alarma de un coche.
Esta cantinela duró una semana, hasta que protestamos y nos cambiaron de habitación.








Mientras tanto, los zancudos (unos mosquitos) ya se habían cebado con nosotros. Carne fresca.

Surge un problema con mi nombre, que en unos documentos aparece como María del Carmen, y en otros Maria Carmen. Hemos de ir a la notaría, enviar una carta al cónsul diciendo que ambos nombres son míos y tanto monta, monta tanto.





Seguimos con un bonito terremoto. Tan felices descansando en bragas y calzoncillos, y Rafa felizmente durmiendo, y de pronto, la habitación se empieza a mover. Es como si estuvieras en una coctelera, con ruido de fondo, claro está. Mi esposo mantecoso, se sujetó a la cama. Yo salté de ella, pero el suelo seguía moviéndose.
Rápidamente nos vestimos, cogimos el nano, y cagando tomates por el ascensor abajo. 8 pisos de nada. El otro matrimonio estaba en el 9º, y tal para cual Pascual.



Como el tiempo es repugnante, o sea, calor y lluvia, un día fuimos a un centro comercial. Pensábamos que no llovería y decidimos irnos a pie. Nos cayó la de Dios es Cristo.

He de decir, que el niño del otro matrimonio venía con catarro y éste fué pasando de uno a otro.
Cuando llegó a mí, después de haberme remojado, tornó en dolor de oído intenso.
Se pasó después de dos días, para tornar al otro oído, que tenía envidia.


Llega la hora famosa de la firma. Y resulta que el otro matrimonio se encuentra con que la sentencia es de otro niño.
Toca cambiar una hoja.

Vamos a coger los billetes de avión. Pues no, no hay aviones hasta el domingo. Decidimos irnos en taxi.







Error. 179 kms en 7 horas, infringiendo todas las normas de tráfico habidas y por haber. Un túnel de 9 kms a toda castaña, siendo adelantados por camiones con líquido inflamable. De susto.

He de decir que en Villavicencio, las normas de tráfico se las pasan por el arco de triunfo. Los pasos de cebra sirben para que los coches aceleren, e impera la ley del más fuerte.





Por el camino a Bogotá, paramos a comer algo. El taxi echaba humo. Se le había olvidado al taxista tapar bien el depósito del agua, y se había evaporado.

Llegamos a Bogotá y baja el otro matrimonio. Seguimos para nuestro destino, y los taxis se pierden. En una de estas, en un socavón a traición, nuestro taxi lo esquiva. Pero el otro, por lo visto no, y por el walky comunica que se le ha roto el amortiguador.


Llegamos a als 13'30 a nuestro destino. Llama la abogada para ver cuándo puede venir. Estábamos sin comer. Pero estábamos, que algo es algo.

¿Nos puede pasar algo más?

Pues si.







Llegamos al consulado, nos dan unos papeles para entregar a la funcionaria de turno. Se los damos, los revisa, nos dice que volvamos al día siguiente con los pasaportes.











(foto de la mamona, comida típica de Villavicencio, muy rica por cierto)

El otro matrimonio, al llegar a su alojamiento, se da cuenta de que el nombre de los papeles es de otro niño.

Vamos al día siguiente, y claro, el muerto me lo intenta incrustar a mí la empleada de la abogada. Resulta que los papeles que yo dí, había dado dos de la sentencia de mi hijo, y también teníamos los

papeles del hijo del otro matrimonio.

Como los hombres estaban fuera del consulado con los niños (no dejan entrar con bolsos, móviles etc etc etc), ellos son los que se recorren Bogotá (que es una ciudad pequeñita de 15 milloncitos de habitantes) hasta ir a nuestro alojamiento y buscar los papeles.







Toda la mañanita enfangados, qué bien.














Por fin nos vamos. En El Dorado, nos dicen que tenemos sobrepeso. En España nos permitieron facturar conjuntamente. En Colombia no.

La empleada que envuelve en film transparente, nos ofrece bolsas. Por supuesto, que nos tima, pero no tenemos más remedio que aceptar.





9 horitas de viaje de nada en avión y llega con retraso.

Toca carrera intensa entre la T4 y la K no se qué. Como barajas es pequeñito, y con niño, imaginad el plan.

Para colmo, en uno de los registros, nos vamos sin una bolsa. Vuelta de mi marido corriendo en contraescalera mecánica.

Yo, con el carro del nano, corriendo, y a punto de vomitar. Llegamos con 5 minutos de retraso so


bre el vuelo. Pero como había retrasos, nos dió tiempo de ir al baño y acordarnos de Iberia.


(foto de un perro en la iglesia si os fijáis)



Llegamos a Valencia, yupi. Y la maleta grande que sigue sin aparecer. Ya nos temíamos lo peor, cuando por fín, al cabo de 15 minutos, sale mi adorada maleta.


Ya estamos en casa, qué bien se está.



































































foto del retrete del cuidador del parque


























Viaje de Villavicencio a Bogotá

El coche echando humo






























El tunel del terror


























































































Bogotá: Un autobús de perros, que van bien sensatos a la guardería de perros.












La calle de la Fatiga. Buen nombre, porque está arriba del todo del casco antiguo de Bogotá

































Colombia es tierra de esmeraldas. Mi poder económico no es tanto, aparte que a mi el verde no es el color de mis amores (ya puestos, prefiero los topacios)







Una iglesia en pleno centro de negocios



















En Bogotá no existe metro ni tren, pero sí el transmilenio, que es un autobús que va por líneas exclusivas, y que tiene paradas especiales.



4 comentarios:

Ines dijo...

Bueno lo relatas todos estupendamente, vaya aventura, pero mereció la pena. Por fin estais en casina, y con maletas jejeejeje. He alucinado con el perro en la Iglesia, en fin... me ha prestado mucho lo de la monjina paisana mía (Asturiana). En fin que gracias a Dios ya estais todos en casa, así que muchas felicidades y ahora disfrutar de verdad.

Ines (desde Oviedo)

Carmi dijo...

Muchas gracias por mostrarnos vuestros viaje.
Me he sentido más cerca de Colombia. Es precioso cada rincón.
Que ilusión veros a los tres juntos y saber como os ha ido todo.
Muchos besos
Carmi

Rosa dijo...

Agotada me he quedado yo de tanto viaje, así que imagino vuestras caritas cuando pisasteis vuestra casa. Ahora toca recordarlo todo con cariño. Besos a los tres.

fedrilla dijo...

JO MC menuda aventura. Ya seria aventura aqui en España--- fijate si esen otro pais donde no conocesa nadie o a casi nadie
`pero gracias a dios---Ya estais en casa.
Ahora a disfrutar del nano ser felices
besos mil