Como ha sido pelín nocturno, no encontramos el diente perdido. El ratón este, va a buscarlo mucho, y si no lo encuentra, pues de todos modos dejará un regalito. Pero claro, tiempo al tiempo, y el regalito se pospondrá a después de la siesta.
Aquí véis al mellado de mi hijo.
¡qué ganas teníamos de que viniera el ratoncito Pérez!