Pero en una de las quedadas, conocí a otra gran aficionada a los cactus, Malena.
Vino a casa y me trajo de regalo unos cuantos esquejes y este cactus: Echinopsis sumdenudata (odio los nombres en latín)
Venía con este plumero, que me afirmó, crecería y crecería y al final, una noche, saldría una flor.
Y aquí tenéis el proceso.
Todas las noches, mi marido y yo nos sentábamos a la fresca y mirábamos como crecía.
Es asombroso, porque casi casi se veía crecer
Y se formó el capullo
Y el capullo, que tenía estrías rojas, se fue poniendo totalmente blanco
Ayer por la mañana, tenía esta pinta. Estaba a puntísimo de florecer
El capullo más de cerca
Cuando anoche, sobre la 1 de la madrugada, llegamos, ya estaba a punto punto puntísimo.
Como ha sido una noche muy bochornosa, me he despertado muchas veces, y en una de ellas, me he acordado de la flor.
Y ya estaba
Una preciosidad de flor, la verdad
He aquí la razón por la que a muchas personas les gustan los cactus: tienen unas flores espectaculares
Esta mañana, recién duchada, fotico con la planta.
Como véis, la flor sobrepasa, con mucho, el tamaño de la planta.
Malena me ha prometido más cactus y me ha mandado fotos con cactus de flores que quitan el hipo.
Ya iré poniendo