El sábado por la mañana vino el fontanero, y nos arregló el fregadero. ¡POR FIN!. Llevábamos desde Noviembre fregando en el lavabo. Como ingresaron a mi suegra y estuvo un mes entero, no podíamos llamarlos. Total, que pusieron la tubería por fuera, en el patio de luces, empalmándola con la general.
Tuvieron que descolgarse en plan rapel y la verdad, fueron rápidos y baratos: 180 euros.
Por la tarde, hubo plan: fuimos a ver la exposición de Sorolla. Como de día es imposible porque hay unas colas de aúpa, pues fuimos de noche.
Como había partido y un tiempo asqueroso, pensamos que
la gente, abrigada como esquimales, a esperar a las once.
No fue larga la espera y entramos pronto. La exposición una pasada de bonita. Recomendable.
Antes, estuvimos en El Saler (un centro comercial) para hacer de Reyes Magos con nuestros sobrinos
Había un árbol inmenso y precioso
El domingo, mi cuñado que es muy apañado, nos puso el horno que nos habían traído el viernes.
Lo que más le costó fueron los mandos independientes de la vitro, que hicieron sudar de lo lindo
El horno, en sí fue chupado
Menos mal, ya tengo navidades buenas. El horno viejo ha dado más problemas que problemas. Era un Fagor eleganza, y no sé si es casualidad, pero unos amigos tienen el mismo, y lo sujetan con imanes. Les ha dado los mismísimos problemas
Este es de carro extraíble, con lo cual es comodísimo.
Tiene programador, autolimpìeza, y demás cosas. Y encima, apenas mete ruido.
Y encima, es bonito.
Toi encantada