Hoy ha sido un día fantástico.
Amaneció lloviendo y con pinta de seguir así.
Cuando me levanté, miré el pronóstico para Chelva y vi que no había lluvias hasta por la tarde.
Así que salimos, yo con la mosca detrás de la oreja.

Llovió durante el camino, a veces con fuerza. Pero al ver Chelva de lejos, apareció despejado.
Llegamos y el día estaba precioso, ideal para patear.
El acueducto se llama Peña Cortada, por lo que véis en esta foto. Menudo tajo hicieron los romanos.
La anédota la puso una chica. Un poco antes de llegar al acueducto, nos la encontramos y dice: menudo puente que hay y sin barandillas.
Pues claro, no es un puente, es un acueducto y no tiene barandillas
Es suficientemente ancho para poder caminar sin problema. Si hay vértigo, mejor no asomarse.
Fuimos, y no se me olvida decirlo, con mi amiga Ade y su marido Juanra. Y con mi otra amiga Amparo, que no pudo venir con su novio porque es de otra provincia.
Curioso, porque Chelva está a 80 kms de Faura, pero es Valencia, cosa que está muy muy bien.
El camino muy bonito, llenito de gente, y con sol
A veces, había que hacer virguerías porque había piedras
Pero el recorrido no es nada exigente y si muy entretenido.
Los paisajes os recuerdan que Valencia no es sólo playa, hay montaña y bien chula
Muy verde, espectacular.
Un recorrido ideal para todos los públicos, donde se conjuga naturaleza y arte
Hace años que no iba, y ahora el recorrido es mejor.
Antes los dos últimos túneles, casi siempre estaban inundados.
Ahora hay muchísimos más túneles abiertos (creo contar 6) y han puesto pasarelas, y escaleras.
Lo malo es que, con la pasarela, hay que agacharse, para no acabar con las pocas neuronas que aún nos quedan
Aquí, al fondo, se ve el tajo de Peña Cortada, justo cuando una persona va a pasar
Mi amiga Amparo en la entrada de uno de los túneles.
El Acueducto tiene varias partes: el acueducto clásico de arcos, los túneles cerrados, y los túneles abiertos.
Lo bueno de este acueducto, es que, entre las ventanas de los túneles, en el sendero que se dirige al acueducto, hay infinitos paisajes
La roca caliza, entre árboles, con el cielo azul de fondo.
Una temperatura estupenda. Ideal.
Lo mismo que pensaron la cantidad de gente que había.
Hay muchos barrancos, y las sombras también tienen el encanto de parecer otras cosas
El acueducto, tal cual nos lo encontramos, después de una cuestecilla. Impresiona ¿verdad?
Pero no es un puente sin barandilla, y hay espacio de sobra para pasar
En uno de los sitios, un chico nos pidió que les sacáramos una foto. A cambio nosotros le pedimos que nos sacara otra
Sacó 2 y las dos son preciosas
Tener en cuenta que he puesto las fotos tal cual, casi sin cronología, porque es muy lioso.
Estas fotos son del corte de Peña Cortada, tal y como véis.
El club de los 50 en marcha, tan lozanos y alegres como con 30
Es una pasada, y me repito y me seguiré repitiendo. Una preciosidad
En algunos sitios, en el camino al acueducto había que hacer equilibrios, pero no hay nada mejor que la ayuda de los esforzados caballeros para las damas de patitas cortas.
Estas son las pasarelas que han puesto, y que han ayudado a que se pueda pasar por muchos más sitios, para alegría de todos.

Al fondo se ve Chelva. Esta foto es de un mirador que había por el camino. Estaba hasta los topes de gente, y de perros, para alegría mía. Yo me pirro por los perros
Las chicas más guapas de Faura al ataque
Otro de los túneles, que parece que no puedo pasar. Todo es cuestión de agachar el melón y no hay problema
Hace unos días vimos cómo se hicieron las tumbas de Petra, y también tenían estos agujeros que veis arriba del todo. Es por donde iban apoyándose para tirar los bloques.
El acueducto está hecho, precisamente, de parte de estos bloques. Es del SI dC, o sea, del año 100 de nuestra era. Y se cree que llegaba hasta Sagunto.
Foto clásica entre las clásicas, donde parece que estuviéramos al borde del suicidio. Pero nada más incierto: hay sitio de sobra
Autofoto con el acueducto
Mi marido y yo, con la misma camiseta de cactus. Otra autofoto. Me niego ya a llamar selfie
Más paisajes preciosos
Queríamos ir a la parte baja del acueducto, pero el sendero estaba enfangado.
Así que fuimos a otro trozo del acueducto que se llama acueducto de Alcorta, otro tramo más pequeño del grande

Mis compañeros en el campo, junto con las antiguas piedras

Veis el cielo intenso azul, para un día que se decían que iba a llover.
Luego, nos fuimos a un sitio, que descubrimos hace años, cuando nuestros amigos Antonio, Raquel y su hijo David, vinieron a vernos.
Es una torre en la punta de una montaña, donde está la mejor vista que he visto en mi vida.
En lo alto de la torre, hacía un aire, un poco desagradable. Por eso Ade y yo estamos abrigadas.
Pero las vistas eran memorables. Faltaba una mesita, unas sillas y unas cervezas, y quedarnos ahí mucho tiempo
Al final, no nos quedó otra que bajar.
Luego, nos fuimos al Santuario de Remedio a comer. No habían retirado las prohibiciones de comer. Pero, en el restaurante, tal y como lo habíamos visto, había mucha gente.
Así que comimos alegremente y con mucha hambre.
Ya se sabe que el hacer ejercicio, da gazuza
Esta foto es para que veáis dónde estábamos en la torre de las vistas. Arriba del todo
Después de comer, nos fuimos a tomar el postre: café y helado
Muy bonito, muy contenta, y le doy a esta excursión un 12 sobre 10.
Un precioso día, unos amigos estupendos, y todo ha estado genial
Amaneció lloviendo y con pinta de seguir así.
Cuando me levanté, miré el pronóstico para Chelva y vi que no había lluvias hasta por la tarde.
Así que salimos, yo con la mosca detrás de la oreja.

Llovió durante el camino, a veces con fuerza. Pero al ver Chelva de lejos, apareció despejado.
Llegamos y el día estaba precioso, ideal para patear.
El acueducto se llama Peña Cortada, por lo que véis en esta foto. Menudo tajo hicieron los romanos.
La anédota la puso una chica. Un poco antes de llegar al acueducto, nos la encontramos y dice: menudo puente que hay y sin barandillas.
Pues claro, no es un puente, es un acueducto y no tiene barandillas
Es suficientemente ancho para poder caminar sin problema. Si hay vértigo, mejor no asomarse.
Fuimos, y no se me olvida decirlo, con mi amiga Ade y su marido Juanra. Y con mi otra amiga Amparo, que no pudo venir con su novio porque es de otra provincia.
Curioso, porque Chelva está a 80 kms de Faura, pero es Valencia, cosa que está muy muy bien.
El camino muy bonito, llenito de gente, y con sol
A veces, había que hacer virguerías porque había piedras
Pero el recorrido no es nada exigente y si muy entretenido.
Los paisajes os recuerdan que Valencia no es sólo playa, hay montaña y bien chula
Muy verde, espectacular.
Un recorrido ideal para todos los públicos, donde se conjuga naturaleza y arte
Hace años que no iba, y ahora el recorrido es mejor.
Antes los dos últimos túneles, casi siempre estaban inundados.
Ahora hay muchísimos más túneles abiertos (creo contar 6) y han puesto pasarelas, y escaleras.
Lo malo es que, con la pasarela, hay que agacharse, para no acabar con las pocas neuronas que aún nos quedan
Aquí, al fondo, se ve el tajo de Peña Cortada, justo cuando una persona va a pasar
Mi amiga Amparo en la entrada de uno de los túneles.
El Acueducto tiene varias partes: el acueducto clásico de arcos, los túneles cerrados, y los túneles abiertos.

Una temperatura estupenda. Ideal.
Lo mismo que pensaron la cantidad de gente que había.
Hay muchos barrancos, y las sombras también tienen el encanto de parecer otras cosas
El acueducto, tal cual nos lo encontramos, después de una cuestecilla. Impresiona ¿verdad?
Pero no es un puente sin barandilla, y hay espacio de sobra para pasar
En uno de los sitios, un chico nos pidió que les sacáramos una foto. A cambio nosotros le pedimos que nos sacara otra
Sacó 2 y las dos son preciosas
Tener en cuenta que he puesto las fotos tal cual, casi sin cronología, porque es muy lioso.
Estas fotos son del corte de Peña Cortada, tal y como véis.
El club de los 50 en marcha, tan lozanos y alegres como con 30
Es una pasada, y me repito y me seguiré repitiendo. Una preciosidad
En algunos sitios, en el camino al acueducto había que hacer equilibrios, pero no hay nada mejor que la ayuda de los esforzados caballeros para las damas de patitas cortas.
Estas son las pasarelas que han puesto, y que han ayudado a que se pueda pasar por muchos más sitios, para alegría de todos.

Al fondo se ve Chelva. Esta foto es de un mirador que había por el camino. Estaba hasta los topes de gente, y de perros, para alegría mía. Yo me pirro por los perros
Las chicas más guapas de Faura al ataque
Otro de los túneles, que parece que no puedo pasar. Todo es cuestión de agachar el melón y no hay problema
Hace unos días vimos cómo se hicieron las tumbas de Petra, y también tenían estos agujeros que veis arriba del todo. Es por donde iban apoyándose para tirar los bloques.
El acueducto está hecho, precisamente, de parte de estos bloques. Es del SI dC, o sea, del año 100 de nuestra era. Y se cree que llegaba hasta Sagunto.
Foto clásica entre las clásicas, donde parece que estuviéramos al borde del suicidio. Pero nada más incierto: hay sitio de sobra

Mi marido y yo, con la misma camiseta de cactus. Otra autofoto. Me niego ya a llamar selfie
Más paisajes preciosos
Queríamos ir a la parte baja del acueducto, pero el sendero estaba enfangado.
Así que fuimos a otro trozo del acueducto que se llama acueducto de Alcorta, otro tramo más pequeño del grande

Mis compañeros en el campo, junto con las antiguas piedras

Veis el cielo intenso azul, para un día que se decían que iba a llover.
Luego, nos fuimos a un sitio, que descubrimos hace años, cuando nuestros amigos Antonio, Raquel y su hijo David, vinieron a vernos.
Es una torre en la punta de una montaña, donde está la mejor vista que he visto en mi vida.
Pero las vistas eran memorables. Faltaba una mesita, unas sillas y unas cervezas, y quedarnos ahí mucho tiempo
Al final, no nos quedó otra que bajar.
Luego, nos fuimos al Santuario de Remedio a comer. No habían retirado las prohibiciones de comer. Pero, en el restaurante, tal y como lo habíamos visto, había mucha gente.
Así que comimos alegremente y con mucha hambre.
Ya se sabe que el hacer ejercicio, da gazuza
Esta foto es para que veáis dónde estábamos en la torre de las vistas. Arriba del todo
Después de comer, nos fuimos a tomar el postre: café y helado
Muy bonito, muy contenta, y le doy a esta excursión un 12 sobre 10.
Un precioso día, unos amigos estupendos, y todo ha estado genial