Me decidí a ponerme una blusita rosa, que me compré el año pasado en joom
Hace calor y ha venido de golpe y nos ha dejado destarifados. Con la ropa de lluvia y frío aún colgando del respaldo de las sillas, y los paraguas casi mojados, hemos pasado al pantalón corto y camiseta de manga corta. Todo corto.
Día de la madre, en desescalada. Y, claro, he escrito hoy.
Hoy tenía un montón de llamadas que hacer:

Tenía una cita en Labora para el jueves. Y después de varias llamadas, me han llamado ellos para decirme que aún no puedo ir. Paso hecho.
Segunda llamada, al Centro de Salud de Faura, porque se me habían caducado las medicinas crónicas . Hecho y ya está.
Digo yo que tendría que haber un sistema desde la propia aplicación web para renovar medicinas, sin necesidad de ir al Centro de Salud.
En circunstancias normales, había más gente para pedir medicinas que porque realmente estuvieran enfermos.

Como veis, tengo unos pelos horrorosos. Y ahora que llega el calor, bufff, os podéis imaginar. No me llega para coleta, con lo cual se suda todo lo habido y por haber. Paciencia.
Después de ver la misa por el ordenador, me he puesto contenta. Va a ser la penúltima misa que veo. Guay
Para el día de la madre, me he hecho unos crepes de champiñones y queso con salsa de nata y caldo. Es de Karlos Arguiñano y cuando mi hijo haga el video, lo pondré en el blog, Ñam Ñam
Hice también la clásica tarta de fruta, de la que, también mi hijo hará el video.
Es una tarta sencillita y resultona, que gusta mucho a todo el mundo. Y la fruta que sobra, se come tan ricamente.
Esta entrada se la dedico a mi madre, que desde el cielo, sigue siendo mi madre. Y también a la Virgen María, que esa sí que es madre de todos.