El caso, es que, aunque en principio era una cena en la calle, se quedó en cena en mi casa.

Tenemos una mesa que se abre y queda muy grande. Vinieron Ade y Juanra, y Antonia y Juanjo. Los hombres eran todos Juanes: Juan Antonio (mi marido) Juan José (marido de Antonia) y Juan Ramón (marido de Ade).
Yo había hecho patatas de Buddy Balastro: son patatas al horno con romero y bacón.
También mini croissantes de chistorra.
Y había puesto una tabla de patés y otra de quesos.

Y de postre la tarta de zanahoria que tanto le gustó a mi marido.
Esta vez, en honor al castillo de fuegos, le puse la plantilla de estrellas.
Ade trajo una coca de acelgas, unas salchichas con tomate y cacahuetes.
Y también su café granizado que tanto éxito tiene siempre
Y Antonia trajo un buen vino para regarlo todo.
Fue una cena muy entretenida. Nuestros amigos apenas se conocían entre sí. Pero enseguida Juanjo y Juanra conectaron (son un poco mitineros, jajajaja)
A mi me dejaron a los pies de la mesa, y como normalmente soy la fotógrafa, apenas salgo en las fotos.
Ade y yo de cháchara, riéndonos, y muy felices. La velada era estupenda
Rafa hizo de camarero, a ver si va cogiendo práctica. Últimamente dice que el año que viene quiere ser camarero en las fiestas de Faura. Y que con el dinero nos va a mandar de viaje. Una idea que me encanta, pero primero es estudiar.
Llegó la hora de subir a la azotea a ver los castillos.
Nuestros amigos se asombraron de las vistas que hay. Nuestro edificio es uno de los más altos que hay en Faura, y se tiene una vista casi circular.
Empezaron los castillos y parecía que estuviéramos en un partido de tenis. Porque uno estaba a la izquierda y los otros dos a la derecha. De tal manera que movíamos la cabeza a la derecha y a la izquierda.
Bastante gente en Faura (se veían las luces de los coches) subieron a la Rodana, la montaña que está cerca de Faura, para tener una visión conjunta.
Nosotros, con la panza llena, no teníamos ganas, y aparte, en la azotea, se estaba de lujo.
No se puede pedir más. Buena compañía, buena comida y un colofón genial.