Hartita yo andaba de tanto nego.
Pero ha merecido la pena y ha quedado muy chulo.
Ayer, mientras veía Pekín Express, acabé el cuello y lo rematé.
El cuello, al principio, quedaba muy barco. Bonito pero incómodo, porque el peso del vestido hacía que tendiera a seguir bajando hombros abajo. Así que le pase un hilván con la misma lana y lo ajusté.
Queda más bonito así.
Llevo una camiseta negra debajo, que va a ser con lo que lo voy a usar, porque tengo problemas de alergia.
Para estas fotos, me puse una saya color carne, que era la que tenía.
Pero la verdad, es que no se transparenta apenas nada, como véis.
En esta foto no estoy jugando a derviche danzante, sino que quería que viérais el vuelo del vestido.
Con el chal Hortensia, que es el que forma parte del conjunto espantapájaros.
Una vista de espaldas con el chal, que queda precioso.
El canesú, al que el flash ha transformado en gris.
Lo más difícil del vestido ha sido coserlo. Muy minucioso y me he equivocado unas cuantas veces, con el trastorno de descoserlo y no ver nada,
La manga, muy romántica, y también transformada en gris clarito.
A mi cámara el flash sí que le confunde, jajaja
Una vista sobre fondo amarillo sábana, donde se ve el vestido y el chal
Y otra vista, más de cerca, para que veáis mejor la parte de arriba del vestido.
Y ya he acabado, señores.
Ahora me pongo con el gorro y bufanda de punto tortuga, y espero que mi amiga Malena me compre las agujas del 9 y del 5'5 circulares, y empezar con el Cherie Amour.
Va a ser un alivio cambiar de color.
Hoy es el cumple de mi marido. Voy a regalarle una comida especial, que pondré esta tarde si me acuerdo.
Hasta luego, entonces, nos vemos