Contrariamente a las previsiones, de momento, no ha sido tan malo en Valencia.
Hemos tenido una semana de noches tórridas y nada más.
No me gusta el verano, todo hay que decirlo. Pasarme el día sudando no es lo mío.
Y, aparte, vivir en Valencia supone la llegada de visitantes, que invaden todo (y bienvenidos sean, también)
En verano a todo el mundo le da por hacer obras, y lo de la paz de un pueblo pequeño ya no funciona cuando hay ruido por todos lados y está todo lleno de polvo. Al margen de que mi alergia es, precisamente, al polvo. ¡Qué cruz!
En fin, que no me gusta el verano, pero qué le vamos a hacer. Mis cactus están encantadísimos y crecen que dan auténtica gloria verlos.
Que sí, que hay a seres vivos que les gusta el verano. A todos ellos, estos bonitos cielos. Y a los que no nos gusta...
También
PD: Advierto a todos los simpáticos anónimos que nos insultan, que voy a investigar la IP desde donde se han enviado y pronto recibirán noticias nuestras. Os recuerdo que es delito la difamación y el insulto. Y que la libertad de expresión acaba cuando empieza la de la otra persona. . En la Red no hay nadie Anónimo