Esta foto tan dulce, se muestra qué bonito estaba. Chaquetita azul claro, camisa amarilla clara, pantalón azul marino.
Llegó con la trenca puesta para no pasar frío.
Yo, no tuve tanta suerte, llevaba encima la levita de punto que me hice esta primavera, y un chal marrón dorado. Poca cosa para el frío que hacía
Empieza la misa, muy tempranera (las 10 de la mañana).
Primero, con óleos le marcan las orejas, los ojos, la boca y la garganta. Cada uno con sus palabras litúrgicas. Muy bonito. Rafa miraba todo con atención
Sigue la misa, con sus preguntas y respuestas, y llega el momento del bautizo.
A Rafa le encanta que le mojen, y el cura es su amigo del alma, así que nos divertimos mucho.
El cura le bautizó dos veces. La segunda dijo que para que fuera cura....o obispo
La fotógrafa oficial del evento era mi sobrina Angela, e hizo lo que pudo y lo hizo bien.
Llega el momento del cirio. que al final apagó mi cuñado en un momento de descuido de Rafa
Ahora tocan los crismas. El cura, que ya sabe que yo no estoy confirmada, dice que al bautizar se colocan en el cogote, y que al confirmarse, se ponen en la frente.
Nunca te acostarás sin saber algo nuevo
Nos hacen subir al altar para rezar el padre nuestro y darnos la paz.
Momento de confusión en el que recibimos una pequeña reprimenda del cura. Teníamos que ponernos justo justo delante del altar.
Momento de presentárselo oficialmente a la virgen de los Desamparados.
Precioso momento, que yo ni me acordaba
Ya ha finalizado la ceremomonia, y nos despedimos del cura
Salimos a la calle y toca tirar caramelos. Pero a esas horas tempraneras (11'30 de la mañana) no había niños en la calle.
Foto de después del bautizo.
Véis el bonito traje que me compré. Parece que tengo más pechonalidad, jajajaja
Llegaron nuestros amigos para comer. Y regalaron a Rafa una camiseta y un pantalón, que luce tan guapísimo en la foto de Navidad
Para evitar dormirnos, nos vamos de paseo con los niños a los huertos.
Yo, ya me había cambiado.
Las medias, tienen la mala costumbre de dejarme el tiro bajo. Y si cojo la talla mayor, me llega la cintura a las axilas.
Cuando me quito las medias, los zapatos, me hacen polvo
Y para el tipo de falda que llevaba, no queda otra opción que tacones.
O sea, que me quito la falda, y me pongo unos vaqueros. Y así, puedo usar el abrigo.
Ya ha pasado todo. Ha sobrado comida para el resto de la semana.
Estoy muerta de cansancio y me pesan cada uno de los diferentes músculos, ligamentos y gaitas gallegas que pueda el ser humano tener
Espero que os haya gustado el reportaje, porque este sí que es una vez nada más.
Saludos