Su tío, le regaló una bici, y le puso rueditas. Pero con dos buenas caídas se quedó sin ruedas.
Así que tomamos la directa y decidimos enseñarle a andar sobre dos ruedas.
Ayer, aprovechando que el tiempo se mantenía, fuimos, dispuestísimos a dejarnos los riñones.
Pero como véis en las fotos, y después en los vídeos, Rafa enseguida aprendió a andar solo.
Aquí le véis hecho un campeón.
Aún tiene que aprender a no aferrarse al manillar y a controlar la dirección, pero tiene lo principal: Confianza
Estoy, mejor dicho, estamos, muy orgullosos