Po fin he llegado a la mitad de uno de los lados cortos en la cenefa del mantel.
No he tenido mucho tiempo y es muy aburrido siempre hacer lo mismo.
Al paso que voy, acabaré dentro de dos años, pero me da igual.
Os cuento que hoy ha sido la mañana de la Santa Paciencia.
Ayer Rafa se negó a cenar. Había verdura con pasta y pollo.
Y hoy tenía la misma verdura para desayunar, claro.
Nos hemos tirado hora y media, con lloros, berrinches y demás. Ha tratado de que yo le ayudara. Pero no le he ayudado. Cuando algo no le gusta, pide que le ayuden. Pero con la sandía, no pide ayuda, no.
En fin, que en esta guerra de resistencias, he ganado yo, y ha perdido la pobre perra que se estaba meando viva.
Otra de las cosas que no le gustan mucho a Rafa es el arroz.
Este arroz le llamo yo multicolor: salchicha de carne, salchicha de francfurt, carne picada, alcachofas, pimiento morrón, guisantes y judías verdes. Romero, tomillo, colorante y sal.
Rafa se la comió a trancas y barrancas. Y cuando vió aparecer la sandía, se dio más prisa. Sabe que si acaban de comer sandía los papis y él no ha acabado, se acaba la sandía.
Bueno, otro round con Rafa. Esto, a veces, es agotador.