Y para ello he hecho verdura y pescado.
Unas judías con patatas a mi manera, que ya he hecho otras veces, a las que he añadido un paquete de gulas.
Muy someramente, para los que sóis vagos para mirar la receta, os la explico:
Cocemos patatas y judías por separado. Pochamos abundante cebolla y zanahoria en juliana.
Trituramos un paquete de taquitos de jamón, lo ponemos a fuego lento con una gota de aceite. Cuando esté tostado, de nuevo trituramos: es sal de jamón
Al añadir las gulas tenemos el plato: Mezclamos las judías con las gulas: parecía la bandera de Andalucía, una pasada de bonito.
Encima, las patatas. Encima, la cebolla y la juliana de zanahoria pochada, regando el conjunto con el aceite de la fritada.
Por encima, la sal de jamón.
Aparte, hacemos unas hamburguesas de pescado:
Ingredientes: pescado (filetes de merluza, en este caso), medio paquete de queso rallado (yo he puesto mozzarella), 4 rebanadas de pan de molde (para medio kilo pasado de pescado), un vaso de leche, ajo en polvo, perejil y sal.
Trituramos bien el pescado y le añadimos el resto de los ingredientes. Hacemos unas bolas, aplastamos, y empanamos (harina, huevo, pan rallado de ajo y perejil).
Dejamos en la nevera para que se estabilice el conjunto.
Freímos en abundante aceite de oliva, hasta que esten doraditas.
El resultado ha sido de lujo. Rafa pensaba que era igual que los palitos de mozzarella que se come, y sólo a la mitad me ha preguntado qué era.
Al decirselo, se ha dado cuenta de que el pescado sí puede saber bien.
Mi marido, encantado.
Las gulas le dan un toque genial.
Y el colorido de todo, invita al apetito
Ñam Ñam ¡A comerrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr!!!!!