Teníamos el ordenador estropeado. Los de PC Mad del Puerto de Sagunto, nos lo han arreglado en un día. Tenía unos virus, pero ya se ha recuperado.
A la faena:
Esta tarta se la dedico a todos los padres adoptivos, o sea, a los padres del corazón.
Es una tarta de aprovechamiento de restos.
Tenía una base de bizcocho.
Bien, ponemos la base de bizcoho y la empapamos con mermelada de naranja. Esta mermelada la había hecho yo con los restos de la naranja confitada de la tarta de la semana pasada.
Escaldé unos plátanos a punto de pasarse y un kiwi en agua con azúcar y le añadí 7 láminas de gelatina que me habían sobrado también.
Monté un brick pequeño de nata, que....también me había sobrado. Mezclé todo y lo eché por encima de la mermelada de naranja.
Un día en la nevera para que cuaje.
Las fresas.las compré ex profeso. Las ponemos en láminas y las cubrimos con azúcar glace.
El problema es que la tarta fue pospuesta y al día siguiente, había caldillo de fresas por encima
Como ese caldito está de muerte, no quisimos desmoldarla, y , claro, al partir las porciones, no quedaron muy estéticas que dijéramos.
Pero esta tarta estaba de muerte mortal infierno infernal, como decía un conocido amigo mío
Buen provecho, lectores golosos