Primero, pasamos por la plancha a fuego lento unas tajadas de bacalao. La primera vez, por el lado de la piel, y luego por el otro lado. No hay que tener mucho tiempo, lo justo para que se dore.
Yo compré bacalao ya desalado, pero si no lo es, tenéis que desalarlo poniéndolo a remojo 48 horas antes, y cambiando de agua dos veces.
La salsa negra es muy conocida, pero os la explico, por siaca.
Cebolla, ajo y pimiento bien pochados. Caldo de pescado, vino blanco y tintas de calamar. Se deja reducir todo, se añade tomate frito y se pasa por el minipimer.
Se le añaden unos langostinos y se pone encima el bacalao unos minutos más.
Retiramos, y ponemos perejil picado por encima.
Está muy muy bueno y hay que comprar mucho pan o hacerlo, porque la salsa está de toma pan y moja (literalmente)