Rafa mismo eligió este gormiti, y yo, que soy la reina del copie, lo copié.
Ha sido a mano alzada y sin escala alguna. Directamente copiado del original, pero más grande.
Rafa estaba encantado con el dibujo y con su nombre puesto.
El trabajito me ha dado un par de horas entre dibujar, perfilar y pintar.
El esfuerzo ha merecido la pena, porque Rafa está encantadísimo con la camiseta. Le he dicho que aún hay que plancharla, porque si no, al lavarla pierde color.
De colores, poquitos: amarillo, negro y blanco. Me alegré del diseño que había elegido Rafa, porque no es particularmente complicado.
Y de los Gormitis, no es el más feo. Yo la primera vez que los ví, pensé que eran dibujos espantosos y violentos.
Pero una vez vistos, sigo pensanto que son feos de narices, pero las historias no están mal.
Mi marido ha visto y me miraba con ojillos tiernos. Ya veremos lo que tarda en pedirme una.
Yo hace años que no pintaba camisetas, la verdad. Ha sido volver a un trabajito de chinos la mar de entretenido.