He acabado esta preciosidad de mini chal con la lana que me ha regalado mi amiga Malena. Es malabrigo lace, una lana delicada de merino que es un gustazo.
Aquí lo tenéis antes de bloquearlo
He comprado una colchoneta de puzzle, por fin, para poder así bloquearlo, o sea, darle forma. Véis aquí los calados
El chal en el puzzle, con el color más oscuro, al estar mojado
Los calados bien estirados
Descubrí que podía poner el puzzle en pie, bien sujeto a la ventana por algo tan poco chic como cello.
De esta manera, le pegaba el sol y así se ha quedado seco enseguida
Mi dragoncita destacaba sobre el chal
Una vez seco, lo he trasladado a otro sitio, y tenía una luz tan bonita, que he sacado otra foto
Después de rematar los hilos, éste es el resultado.
Una toquillita, a medio camino entre un chal-cuello y un chal grande
En el sofá con mis útiles de trabajo (el mando de la tele da la medida del chal)
Como véis, el chal hace aguas, y el color es muy favorecedor
Me encanta el resultado, y el tacto es fantástico
Es un chal finito, que da un poco de calor, pero básicamente es para decorar, para hacer bonito.
Y ahora os presento mis malabrigo lace mariposa, que he comprado a mi amiga Susi del blog En punto y Alma.
Voy a hacer con estos tres preciosos ovillos una chaqueta, una vez que acabe la capa.
Y esto ha sido mi labor mañanera.
Ahora me toca seguir currando.
Hasta otra entrada