De buena mañana, y, aprovechando el tiempo soleado, a Rafa le hemos premiado con este conjunto de España tan chulísimo.
Estaba pagado de sí mismo. Todo lo que ponga España, le encanta, y nosotros estamos igualmente encantados. Olé y más Olé (se nota que soy vasca)
Para comer, primero unos tamales.
La pinta era excelente. El sabor......los que tomamos en Villavicencio nos sabían mejor
Estos estaban demasiado especiados para nuestro gusto.
Aún y así, el olor nos recordó nuestra querida Colombia.
Luego, las empanadas colombianas, que están buenísimas, pero que quemaba como demonios, jajajaja.
Con cuidado, Rafa se zampó la suya
De postre, este inmenso huevo rosa con coco por fuera
Al abrirlo, se veía así de rico.
Obvio la foto de mi marido con la boca llena, disfrutando.
A mí el coco rallado no me va demasiado, y tenía este hojaldre, cuyo relleno ignoraba
Estaba muy bueno y dentro llevaba dulce de leche o algo similar.
También puse las arepas que nos habían regalado y que siguen sabiéndonos a corcho.
Y por la tarde, me zampé una especie de empanada de maiz con un relleno de dulce de leche. Estaba de muerte mortal infierno infernal. O sea, buenísimo.
Foto final de familia feliz. Rafa nos enseña que se le está moviendo un diente y que pronto vendrá el ratoncito Pérez