El mundo en mis manos
Nuestra filosofía de vida, a través de este hermoso texto
La vida es un instante que pasa y no vuelve. Comienza con un fresco amanecer; y como un atardecer sereno se nos va. De nosotros depende que el sol de nuestra vida, cuando se despida del cielo llamado “historia”, coloree con hermosos colores su despedida. Colores que sean los recuerdos bonitos que guarden de nosotros las personas que vivieron a nuestro lado.
lunes, 11 de enero de 2010
Viaje a mi tierra: Viaje de vuelta por la España congelada
Salimos de Basauri y ya las montañas nevadas nos estaban advirtiendo de lo que nos esperaba.
En la gasolinera, nos dijeron que estaba peor en Euskadi que en Logroño.
Pronto nos dimos cuenta de que había placas de hielo y, la mayoría de las veces, un solo carril
Estamos ya llegando a Alava, y la cosa se pone peor: estamos subiendo Altube
Peor, de los peores, e ibamos a paso de burra, por si acaso.
El paisaje, precioso.
Calentitos, en el coche, y sin prisas, observábamos el panorama blanco
La nevada que había caído había sido de órdago
Incluso en zonas nada hundidas se había quedado la nieve
Pasamos Alava y entramos en La Rioja, y, tal y como nos habían advertido, la carretera estaba mejor.
Cielo azul, carretera perfecta, montañas nevadas
Llegamos a Navarra, y, en Cariñena paramos para ir al baño y tomarnos un café.
Yo, no veo bien la altura de un escalón y me pego el batacazo del año. Hoy tengo el hombro dolorido.
Salimos y la niebla nos envuelve
Estamos en zona de viñedos, o sea, en inmensas extensiones blancas
apenas unos manchones marrones, nos indican lo que había y que ahora está cubierto
La autopista empieza a ponerse peor, según avanzamos
Estamos llegando a Zaragoza, ciudad malísimamente señalizada. Como siempre, nos equivocamos y tenemos que rectificar.
Queremos comer en Daroca, un pueblo precioso, limítrofe con Aragón.
Nos desviamos de la autovía Mudéjar y la cosa se pone seriamente fea
Al principio, no parecía haber problemas mayores
Un poco más tarde, la carretera iba desapareciendo entre la nieve
Montículos a diestra y siniestra, empezaron a preocuparnos
La nieve alcanzaba varios metros de espesor
En algunos tramos, no quedaba más que una sóla vía
Pasamos pelín de miedo, sí señor
Llegamos a Daroca y estaba de postal
Con sumo cuidado, nos dirigimos al restaurante de siempre.
El abeto estaba congelado. Y en el restaurante, nos dijeron que la cocina estaba cerrada.
Nos fuimos a otro que se llama Cienbalcones. Si pincháis el enlace, veréis su página web.
Se come de lujo
Al regresar al coche, vi el belén congelado
Pasamos a Teruel, que existe y está congelado.
Los motivos decorativos de la autovía dan verticalidad al mundo horizontal
Grandes extensiones planas
Nos dirijimos a Castellón y la cosa, de nuevo, empeora
Barracas: un sitio famoso por sus nevadas
Paradita para ir al baño natural, detrás de unos matojos.
Nieve profunda, y perros y niños se lo pasan bomba
El coche en medio de la nieve
La autovía se hacía de un sólo carril
Acabamos con un accidente.
Ya estamos en casa, vivitos, coleando y congelados
Etiquetas:
reportajes fotográficos
Suscribirse a:
Entradas (Atom)