Troceamos y dehuesamos un pollo. La carcasa la usamos para hacer un buen caldo.
Freímos unos dientes de ajo, y los echamos al mortero.
Tostamos unas almendras crudas, y las echamos al mortero
Salamos el pollo, lo enharinamos y freímos.
Majamos bien todo
Pochamos un par de cebollas, y añadimos el pollo.
Añadimos vino blanco, que en mi caso era champagne (no cava, que soy muy chula) que nos había sobrado del día anterior, en que unos amigos lo habían traído
Al majado le añadimos dos huevos, tomillo y pimienta negra.
Echamos el majado encima
Tostamos unas hebras de azafrán en papel albál y echamos al pollo.
Añadimos caldo de pollo que hemos hecho y dejamos reducir
Listo: estaba de muerte
El azafrán le da este color espectacular
Bon profit