Como todos los miércoles tocaba paseo, esta vez a la playa.
Ade tuvo miedo de que lloviera, cosa que no hizo. Nos hizo una mañana estupenda, gris y sin frío.
Llegó la hora del bocata y nos hicimos esta autofoto.Mi marido y Amparo de charla, y la perra, mirando a ver si había más perros
Luego nos fuimos al Vidanova y luego a Merkal, donde yo me había enamorado hace meses de unas zapatillas para ciudad, y que ahora estaban rebajadas. Las compré y ya las veréis en fotos: Son beiges con chapas doradas.
Nos vemos el próximo miércoles