
Ayer nos fuimos a Nuevo Centro, un centro comercial de Valencia que se pone precioso en Navidad.
Y nos encontramos con la sorpresa adicional de estas reproducciones de la estatua de Jaime I el conquistador, pintadas por diferentes autores.
Benditos los móviles, porque no llevábamos cámara de fotos, pero, con la tecnología, se hacen estas hermosas fotos.

Valencia fue reconquistada por este rey, que era un artista, desde luego.
Vivió en una época en la que morir era una de las opciones más corrientes antes de llegar a los 18 añitos

Y este buen señor, pues se las apañó divinamente.
A saber: Nació en Montpellier, en la actual Francia (Antes no existía España ni Francia, sino reinos variaditos con diferentes reyes)

Nació en 1213, o sea, un año después de que los los cristianos tuvieran su primera victoria contra los musulmanes en las Navas de Tolosa.
Mi profe de Historia Medieval, nos decía que en las Navas, los cristianos aprendieron a marcar el paso: 1212

Salió espabiladillo, el chaval, porque a los 12 años, ya tenía la mayoría de edad y era libre para reinar alegre y felizmente

Con 14 añitos, le casaron, pero a él no le hizo ni pizca de gracia el asunto casadero, y poco después pidió la anulación por causa de parentesco.

Con 16 añitos de nada, pues conquistó Mallorca, que estaba plagadita de piratas y era incómoda para vivir

Con 24 años, vuelve a casarse, y esta vez era la buena.
La reina sería Violante, un bonito nombre, desde luego.

Y con 25 añitos, por no saber qué hacer, conquista Valencia, a lo tío chulo él.

Tuvo, como era su deber, tropecientos hijos, tanto naturales como bastardos

Y después de la muerte de la reina, tuvo diferentes amoríos y se casó también otra vez

Murió a los 63 años, que para la época era una hazaña mayor que la de conquistar Valencia.
El estar vivo ya era un milagro, y el que no le mataran, asesinaran o dejaran malamente, era una suerte inmensa

O sea: bravo por el interefecto señor

Si queréis, os cuento la historia más seriamente, pero sería un poco rollo
¿No os parece?

Y estas estatuas tan divertidas, nos dan la alegría y vemos qué relativo es todo

En esta tierra que pisamos, nos hemos pasado la vida matándonos por un cacho de tierra
Y ahora ¿qué nos queda?

Historia, para que la vivamos y sepamos aprender de los errores y de las cosas buenas

