
Os cuento que estamos contentos porque pasamos la ITV del coche. Curioso, porque la última vez le sacaron muchas cosas. Esta vez, fuimos a Feu vert, le cambiamos las ruedas y ellos revisaron el coche. Nos dijeron que estaba muy bien y que no entendían cómo no había pasado hace años la ITV.
Esta vez sí la hemos pasado y tenemos dos teorías: La primera vez nos tocó el tocahuevos de turno y la segunda no.

Hay combinación de ambas: la primera vez el tipo tenía ganas de tocar las narices tuviera o no tuviera trabajo. Y la segunda, pues no.
El caso es que nos regalamos un excursión a Valencia.
Fuimos primero al Botánico, y nos dijeron que no sabían si iban a abrirlo por el aire. Así que nos fuimos a las torres de Quart, que sí estaban abiertas.

Hacía tiempo que queríamos ir, porque las restauraron y las curiosidad podía más que las dificultades.

Pensé en las agujetas que iba a tener hoy, que ya han llegado, claro

Y llegamos arriba, con unas vistas de escándalo y con un frío de aúpa. En las fotos lo que mejor sale es el foulard que me regaló mi amiga Norberta por mi cumple
Esta torre padeció a las tropas de Napoleón, por eso se ven los restos de proyectiles.

Tanto las torres de Quart como las de Serranos son de cronología parecida, pero las de Quart, que parecen más viejas, son pelín más modernas, del SXVI

El tiempo no era lo ideal, pero la ventaja es que estábamos solos. El frío encoje la vejiga, y estábamos pelín con ganas de irnos al....
No, no penséis mal, no lo hicimos en la torre, jajaja

Rematando las dos torres las dos banderas: la de Valencia y la de España, que son totalmente compatibles

Os dejo estas vistas tan chulas




Del frío que hacía da fe esta foto. Es más el viento helado que el frío en si
Al bajar vimos dibujos de peces, que no sé de dónde vienen, quién los hicieron

Los arcos ojivales son preciosos
Y por fin bajamos y fuimos al Botánico. Eso ya es otra entrada que será en el blog de plantas