Es curioso porque casi nadie daba un duro por nuestro matrimonio. Nos conocimos por Internet y en esos tiempos era raro.
Pero el corazón manda y la Providencia también. El buen Dios pensó que ya que no iba a ser monja, pues vendría a Valencia a seguir siendo católica.
Es el hombre de mi vida. Hemos pasado vicisitudes de todos los colores. Mi suegra (que en paz descanse)no me aceptó al principio, porque pensaba que era una católica de rosario y falda de tubo. Y se pegó de morros con una cencerra que no sabe estar quieta. Pero...cocino bien y la conquisté por el estómago. También tuve un aborto, pero ahora tengo un hijo estupendo.
Era lunes y mi marido trabajaba. Pero como el miércoles tenía neurólogo y psiquiatra, pues aprovechamos para ir al Pomodoro a zampar comida italiana..
Y como Dios aprieta pero no ahoga, ahora mi marido está fijo en una empresa y se acabaron los problemas económicos. está fijo en una empresa y se acabaron los problemas económicos.

Es sencilla: Se hace una crema pastelera, se le añade 3hojas de gelatina. Se mezcla, una vez fría, con nata montada, y un plátano triturado. Quedó súper rica de muerta moral e infierno total jajajaaj.
Y estas son las fotos de dos días estupendos.