El mundo en mis manos

Nuestra filosofía de vida, a través de este hermoso texto

La vida es un instante que pasa y no vuelve. Comienza con un fresco amanecer; y como un atardecer sereno se nos va. De nosotros depende que el sol de nuestra vida, cuando se despida del cielo llamado “historia”, coloree con hermosos colores su despedida. Colores que sean los recuerdos bonitos que guarden de nosotros las personas que vivieron a nuestro lado.

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Cumple de nuestro amor colombianito

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Nuestro tesoro llanerito está con nosotros

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Nuestro aniversario de boda: El más feliz lo hemos celebrado con Rafa en Bogotá

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lunes, 20 de octubre de 2008

Historia de dos adopciones

Aquí os pongo la historia de la adopción en Colombia por parte de Raquel y Antonio y nosotros, las visicitudes, las alegrías etc

Esta historia aparecerá en la edición de Diciembre en la revista Adoptar de ADECOP, pero con fotos.

Espero que os guste

Historia de 2 adopciones


1. El viaje

“La aventura empezó 18 de Mayo. Sin haber dormido bien, mi cuñado nos acompañó al aeropuerto. El viaje a Madrid fue tranquilo y sin contratiempos. Y el enlace a Bogotá también. Las 10 horas de viaje fueron interminables. Al llegar a Bogotá, esperamos las maletas y tuvimos el desagradable incidente de que habían perdido la maleta grande y la sillita del niño. Cuatro horas después, llegarían en otro vuelo Antonio y Raquel”

M. Carmen

* * *

“Eran las 8 de la tarde hora local cuando llegamos a Bogotá con Avianca. Tras revisarnos los pasaportes y comprobar que todo estaba correcto, nos dirigimos a las cintas transportadoras. Ya no quedaban más que dos o tres, cuando nos dimos cuenta de que en la pantalla estaba mal puesta la información de vuelo, y por casualidad, las vimos en la cinta de otro vuelo distinto. Ya teníamos todo, solo nos restaba pasar la aduana, y por fin, ya estaríamos en la ansiada Colombia. Tras un pasillo, a la derecha, en la salida de taxis, nos esperaba Lucila. Ella era quien nos conduciría hasta el hostal. De camino, nos contó cómo dos días atrás nos habían ido a esperar al aeropuerto, por error en las fechas, ya que confundieron el día 18 con el 16”

Raquel

* * *

A la llegada al hostal, las dos familias nos encontramos. Hablamos con la abogada, Dilia, y le dimos el sobre y la documentación que precisaría. Ella la revisó, y nos devolvió así mismo documentación que deberíamos llevar con nosotros hasta Villavicencio-Meta, y entregar a Nubia, nuestra abogada allí. También nos entregó los billetes de avión hasta allí.

No sólo el hecho de la preocupación de que no sirvieran los billetes de avión con fecha de dos días atrás, o la pérdida de las maletas fue lo que no nos dejó dormir, sino también el cansancio acumulado y la diferencia de presión debido a la altura (2.700 m.); sin contar, por supuesto, el hecho de pensar que al día siguiente, nuestro destino cambiaría para siempre.

Habíamos quedado de nuevo a las 7.30 con el taxista que nos había llevado hasta allí y con Lucila, que nos llevarían de nuevo al aeropuerto. Con los billetes no hubo problemas, y los cambiaron si poner objeciones, pero tuvimos que hacer cambalaches para repartir el contenido de las maletas de tal forma que no pesaran más de la cuenta.

Esperamos en el aeropuerto dos horas hasta coger el vuelo: un avión pequeñito y de esos que cuando sube, te vas hacia atrás y cuando baja te echas hacia delante, incluidos giros en los que parecía que estuviéramos montados en una montaña rusa. Llegamos a Villavicencio y estaban esperando Luis y Giovanni, los taxistas con los que nos moveríamos siempre que saldríamos del hotel.

Tras llegar al hotel, esperamos la llegada de Nubia. Ella apareció a las 12.30, dos horas después de nuestra llegada. Nos recogería para ir de compras: globos, platos y cubiertos de plástico, tarta de bizcocho y helado, refrescos… todo lo necesario para una fiesta. De acuerdo con Nubia, decidimos ir todos juntos al ICBF, ya que la entrega de Rafa era a las 14 h. y la de Cristian David a las 15h. Seríamos fotógrafos los unos para los otros.

2. El Encuentro

“Cuando llegamos al ICBF ya estaba Rafa allí, pero Nubia no nos permitió verle aún. Debimos esperar un poco más. Yo había visto una camiseta amarilla y nada más. Había empalidecido. Subimos a la segunda planta, y allí llenamos las bombas (como denominan en Colombia a los globos), y preparamos todo para la fiesta.

Y apareció Rafa. Estaba cambiado porque le habían cortado el pelo. Se comportó tímidamente al principio, pero enseguida se animó y empezó a pintar cuentos que le habíamos llevado. Como desde el principio se acercó a su papi, yo me dediqué a recibir informes y demás. Nos dieron una carpeta con sus dibujos escolares, un álbum de fotos, un Cd de fotos y un regalito que nos había hecho Rafa: un muñequito de fieltro pegado en un palo. Todo fue muy emotivo para nosotros. Antonio y Raquel, expectantes, esperaban ansiosos a que les llegara el turno”

M. Carmen


* * *

“Eran las 14.50, y vimos a un niño aparecer en brazos de una mujer rubia. Pero no pasaron a nuestra sala, sino que se quedaron fuera. Salió Nubia junto con el psicólogo, y a mí me entraron ganas de llorar, me temblaba todo. Él estaba allí. Vimos cómo la mujer se alejaba, y al poco tiempo apareció su carita. Llevaba puesta una gorra azul, un niqui naranja, unos pantalones largos marrones y unas zapatillas azul marino y blancas. Era precioso. Con sus mofletes regordetes y sus grandes ojos negros. Le habían cortado el pelo “a cazuela”, y era el más guapo del mundo (de todos los niños de dos años, como decía M. Carmen, ya que el suyo era el más guapo de todos los de tres).

Me acerqué, y él me dio un beso. Luego se puso a jugar como si nada. Su papá jugó con él, pero parecía no hacer caso a nadie a su alrededor. Sólo quería jugar y correr. Traía consigo su cuaderno de vacunación, su cuaderno de trabajo del jardín infantil, un camión desbaratado, una vaca que sonaba al apretarla, un diario, un Cd con fotos, y una rosa para su mamá: YO”

Raquel

3. La Estancia

El resto de la tarde fue perfecta. Compramos mucha ropa, ya que solo nos dieron a los niños con lo puesto. Después llegó la noche. Ese era el momento crucial. Para C. David vendría el primer mal trago. Lloró mucho diciendo “ma” continuamente, hasta que con mucha paciencia, se durmió. ¡Qué duro debe resultar a un niño que unos desconocidos le separen de lo que conoce!. Rafa no tuvo ese problema, era mayor.

* * *

“Sabíamos que no era posible el hecho de ver a sus madres sustitutas, así que decidimos escribirle una carta. Se la entregaríamos al psicólogo, junto con una tarjeta, el siguiente martes”

Raquel

* * *

“Ya desde el principio surgió un problema con mi nombre, que en unos documentos aparecía como María del Carmen y en otros como María Carmen. El tema se solucionó dos semanas más tarde, a base de mandar diferentes certificados en los que decía que era la misma persona los dos nombres. Aparte, por fin y tras pasar dos días, aparecen la maleta y la sillita de mi niño”

M. Carmen

* * *

Estábamos en dos habitaciones con vistas a una gasolinera, en las que había dos o tres bares de copas. En uno de ellos, ponían música fuerte todita la noche. Estuvimos una semana así, hasta que protestamos y nos cambiaron las habitaciones.

Rafa, desde el principio se adaptó bien. Y ya al segundo día tuvo su berrinche. Con su papi estaba de cine, porque hacían el bruto juntos. Con mami era más suave, pero sabía que le quería. Y de hecho, un buen día se lo dijo. En el caso de C. David, peleábamos con mucha paciencia con la comida, porque era muy inquieto y se aburría cuando comía, lo que nos llevó a tener que dejar de ir a comer todos juntos, y seguir estrictamente sus horarios.

La estancia en Villavicencio era eterna, porque el tiempo no daba para hacer nada y los niños se aburrían mucho. Los días eran largos, y el hecho de no saber muy bien a dónde llevarles, y la lluvia, hacía presagiar que la estancia iba a ser muuuuuuy larga.

Cuando no llovía, que era las menos de las veces, las opciones eran la cancha que estaba al lado de la iglesia, o la piscina del hotel, cerca de la cual también tenían los animalitos (dos loros, tortugas, peces, una anguila, venados, patos y conejos), un futbolín y una rana.

Cuando llovía, la opción era ir a los diferentes centros comerciales que había alrededor del hotel. Una manera de combatir el aburrimiento, aunque sólo fuera porque los niños estaban encantados con las escaleras mecánicas. Pero sucedió que en uno de los centros comerciales nos intentaron robar, aunque fuimos más avispados y pescamos a los ladronzuelos antes de que culminasen la acción.

Así pasaban los días, hasta que llegó el sábado. ¡Dichoso día!. El mayor susto que uno se puede imaginar: un terremoto.

* * *

“Ese día fuimos a hacer más papeles a Villavicencio, y de paso, conocimos el centro e hicimos compras: “cotisas para ballar _oropo” (como decía Rafa, que realmente se llamaban “cotizas”, y son unas sandalias que se usan para bailar joropo, un baile típico de Los Llanos), un poncho llanero, llaveros, etc.

Rafa estaba durmiendo la siesta, y yo y Juan en ropa interior de charla. Estábamos en el 8º piso y eso se movía como si estuvieran en una coctelera. Juan se agarró a la cama, y yo salté de ella. Pero el suelo se movía igualmente. Nos vestimos a la velocidad de rayo y despertamos a Rafa”

M. Carmen

* * *

“A eso de las 12.30 hubo un aviso. Antonio se dio cuenta, pero nunca imaginó que aquí pudiera haber un terremoto, y no le dimos mucha importancia. El golpe gordo era ahora, a las 14.30.

Nosotros nos encontrábamos en el 9ª piso. Nos acabábamos de cambiar, ya que era el día en el que nos habíamos mudado a la nueva habitación. Acabábamos de comer y habíamos vuelto a ordenar de nuevo las cosas. Todo tembló, se cayeron botellas, cosas del baño, un crucifijo que tenían en la pared se descolocó, el cuadro, todo. Sólo nos dio tiempo a coger al niño, las zapatillas y el bolso con los pasaportes. Salimos a la piscina, fuera del edificio. Los animales estaban inquietos. El agua de la piscina se había balanceado como si fuera alta mar. Allí pusieron la televisión para ver si se oían noticias, pero no decían nada. Por la radio comentaron que había sido un terremoto de 5.5 en la escala R., y su epicentro había sido precisamente en Meta”

Raquel

* * *

Salimos lo más rápido posible del hotel y estuvimos enfrente toda la tarde. Tras el susto, y como el lógico, avisamos a España para informarles de que nos encontrábamos bien, aunque ellos allí no habían tenido noticias del suceso todavía.

Llegó la noche y no hubo más sustos, con lo que cenamos y volvimos a las habitaciones, no sin algo de preocupación, por supuesto. A eso de las 9.30 llamó Nubia preocupada para ver cómo estábamos. Le había resultado imposible comunicarse con nosotros antes. Hubo réplicas hasta casi el día que nos fuimos, así que había que dormir con un ojo abierto y otro cerrado

El terremoto había hecho estragos. No solo la zona de Meta, sino también en Bogotá. Las carreteras estaban cortadas para ir allá por desprendimientos, y hubo muertos y muchos damnificados. Además de eso, estábamos en época de lluvias, y la capital estaba en alerta amarilla por inundaciones. Todo se había juntado, y había una gran confusión. Los accesos a Bogotá por carretera estaban cerrados.

* * *

El martes fuimos a presentar la demanda de adopción a la notaría y al Registro Civil. Al día siguiente pasaría la demanda al juzgado de menores y en uno o dos días se sabría qué juzgado nos había tocado. Nubia nos comunicó que el juzgado número uno era más lento que el dos. Contábamos con tener algo de suerte.

Por la tarde vino el psicólogo. Hizo preguntas sobre lo que comían los niños, los horarios que seguían, cómo nos sentíamos, y cosas de esas, todo ello para elaborar un informe para el ICBF, informe de integración con el que la directora del ICBF de Villavicencio redactaría el acta de integración.

Un día después nos confirmaron el juzgado que nos había tocado: mala suerte para las dos familias, el uno. Las sentencias igual tardarían una semana más que si hubiese sido el juzgado número dos.

* * *

Fuimos a ver Los Ocarros, un bioparque muy bonito. Para ir hasta allá llamamos a Luis, el taxista, y quedamos en que nos recogería en dos horas. La tarde fue estupenda. Había cocodrilos, osos hormigueros, osos, serpientes, panteras, monos, pumas, loros, tucanes, y demás animales autóctonos del país. Nos abrieron el dormitorio de día de los ocarros, que son unos armadillos gigantes, un trato exquisito por ser españoles. La tarde fue muy grata y los seis lo pasamos estupendamente.

Siguieron unos días de tranquilidad. En la comida, se echaba de menos el pan y el agua, y curiosamente el café fuerte, porque en Colombia es un café muy ligero. Los jugos eran estupendos, y se tomaban muchos “cucuyules” (como Rafa denominaba a los yogures líquidos y a los jugos).

El clima era lluvioso y caluroso. C. David, venía con catarro y se lo pegó a Rafa. Rafa se lo pegó a Juan, y Juan a M. Carmen. Pero un buen día, al volver de un centro comercial, cayó una jarreada “de Dios Padre “y acabamos inundados hasta las rodillas. Al día siguiente, todos los adultos menos Antonio catarrosos, y encima M. Carmen con otitis del oído izquierdo, que al cabo de dos o tres días se pasó al derecho. Las medicinas en Colombia son muy baratas y había una droguería enfrente (así llaman a las farmacias).

Aparte del catarro, los zancudos (un tipo de mosquito) nos estaban destrozando las piernas. Como las ventanas del hotel no eran estancas, se ponían las botas con nosotros.

Todos los días comíamos en el Piccolo, un restaurante que era más barato que el hotel, y nos hicimos amigos del dueño, Juan Carlos.

* * *

“Era muy amable y un día nos llevó a visitar el mercado, donde había frutas rarísimas y era supercolorido todo; y otro a ver dos pueblitos típicos: Restrepo y Cumaral, donde probamos en el trayecto unas especialidades llaneras: cuajada con arequipe (dulce de leche), cuajada con mielmesabe (producto derivado de la caña de azúcar) y cuajada con agraz (un fruto silvestre muy ácido)”

M. Carmen

* * *

El sábado la intención era ir a las Malocas y llamamos a Luis. Pero de nuevo, la mala suerte. Al llegar a Malocas, había unas actividades que no permitían entrar ni ese día ni el siguiente, con lo que nuestros pasos se encaminaron al “Parque de los Fundadores”.

* * *

“El martes llegó, y fuimos con Nubia para sacar las fotos de C. David para el pasaporte, y ya de paso la abogada aprovechó y fue a recoger el ansiado pasaporte de M. Carmen. Tras las fotos, lo único que restaba por hacer era ir a comprar regalos en “La Foca”: un traje completo de llanerito para el niño (sombrero, poncho y cotizas) y más sombreros, ponchos y llaveros para regalar a la gente”

Raquel

* * *

Bueno, pero por fin las demandas habían sido aceptadas y el lunes o el martes saldrían las sentencias. Ya quedaba menos.

Esa tarde sí que se pudo ir a las Malocas a ver los caballos, aunque hubo un poco de desilusión, porque lo único que se veía era eso, caballos y la típica casa llanera. Esperábamos ver alguna exhibición de algo, pero no fue así

Los días transcurrieron muy lentos hasta el lunes, cuando Nubia debía comunicarnos si se firmaba ese mismo lunes o el martes. Pero la llamada no llegó hasta que a las 15.30 de la tarde, momento en que apareció la abogada para comunicarnos que la juez estaba fuera de Villavicencio y que no sabía cuándo volvería. Quedó en llamar en cuanto averiguase algo al día siguiente.

Y otra ver más de lo mismo. Pasó la mañana y sin noticias, ¡y ya era martes!. Por fín hacia las 15.00 llamó para comunicarnos que se firmaría al día siguiente a las 8 de la mañana.

Para celebrarlo, nos fuimos todos juntos a comer ternera mamona, la especialidad de Villavicencio. Una ternera lechal riquísima asada al fuego.

* * *

Fuimos el miércoles a firmar todo, luego al Registro Civil, y después a solicitar los pasaportes de los niños. Todo iba fenomenal. Al día siguiente iríamos a Bogotá por fin.

Pero aquí no acabó nuestra mala suerte. Tras solicitar el pasaporte, nos dirigimos a la oficina de transportes aéreos, pero cuál no sería nuestra sorpresa cuando nos enteramos de que ¡no había billetes para la capital hasta el domingo!. Fuimos hasta la otra compañía y tuvimos la misma contestación.

No sabíamos qué hacer, hasta que Luis se ofreció a llevarnos en taxi, junto con otro taxista, a las dos familias. Nubia no estaba muy de acuerdo, pero no tenía otra opción. Llamó a Dilia, nuestra abogada en Bogotá, y al final, esa fue la solución

Por la noche, hicimos una cena de despedida con Nubia en el Piccolo, a la vez que nos despedimos de Juan Carlos y Mayely (su novia), quienes nos regalaron una muñeca y una cesta hecha por los niños indios.

* * *

Al día siguiente, jueves, viajaríamos hasta Bogotá en los dos taxis a las 6.30 de la mañana, y nos llevarían hasta la residencia de las Agustinas Misioneras a unos, y a las Hermanitas de los Pobres a otros.

A la salida de Villavicencio, un túnel larguísimo, en el que los camiones y demás vehículos iban a mil por hora y adelantaban como locos. Lo que nos asustaban eran los camiones de líquido inflamable. Y el resto del trayecto, para unos españoles acostumbrados al tráfico español, fue terrorífico.

Uno de los taxistas se había dejado mal cerrada la tapa del agua, y poco más y se quema el coche; sin contar con que se pierden y en uno de los socavones, uno de los taxis se queda sin un amortiguador.

El viaje duró cinco horas más dos horas más para M.Carmen, Juan y Rafa, pese a haber sólo unos 170km. de distancia. Por una parte nos alegramos de haber ido en taxi, puesto que así vimos el paisaje de la montaña colombiana, y encima nos llevaban de puerta a puerta.

Una vez en Bogotá nos costó una hora dar con la primera dirección. Una hora más hasta llegar a la segunda. Llamó Nubia preocupada por la tardanza. Pero todo fue bien, aunque los niños estaban cansados y nosotros también. Al llegar allí la llamamos, y también a Lucila, que debía venir a recoger la documentación.

Tras un grato recibimiento, tanto en un alojamiento con unos, como en el otro con los otros, por la tarde apareció Lucila y preparó la documentación que debíamos llevar el lunes al Consulado de España. Era lo único que nos quedaba por hacer, y nos dio el teléfono de Jairo, el taxista de confianza por si queríamos movernos por Bogotá.

* * *

“El viernes fuimos a Monserrate, un cerro desde donde se ve todo Bogotá, pero Antonio estaba con la tensión por las nubes y con fiebre, con lo que ellos no pudieron acompañarnos”

M. Carmen

* * *

“Por fin el domingo pudimos ir a Zipaquirá. Por la mañana fuimos a ver la iglesia de Santa Teresita, que estaba justo al lado de donde nos hospedábamos (era el día del padre, así que a Antonio le regalaron una estampita). Más tarde fueron a buscar a nuestros compañeros (que por cierto, era su aniversario de boda) para emprender la ruta hacia la Catedral de Sal

Raquel

* * *

La Catedral de Sal nos impacto por lo espectacular que era. No nos esperábamos una maravilla así. También estuvimos viendo la ciudad, un museo de arte pre-colombino y corriendo tras las palomas. Al día siguiente tocaba ir al Consulado

* * *

El lunes nos encaminamos al Consulado. Allí nos esperaba Lucila. No era necesario que entrásemos todos, así que sólo lo hicimos nosotras tres, ya que ahora el malestar le tocaba a Juan. Además no se podían introducir móviles, ni bolsos, ni nada de nada. Así que los caballeros se quedaron fuera con los niños y los bolsos.

Estuvimos esperando en la entrada a que nos dieran número, y tras conseguirlo, subimos al quinto piso. Allí esperamos a que llegase Isabelita, la funcionaria que nos atendería. Ella revisa y revisa la documentación que nos acababa de dar Lucila para entregársela, primero la de Rafa, y luego la de C. David, y nos dice que está todo bien, y que volvamos al día siguiente con los pasaportes, que no es necesario llevar nada más. Queríamos ir por ahí, pero Juan no se encontraba muy bien, así que decidimos posponer la visita turística por Bogotá hasta el día siguiente por la mañana, día en el cual tendríamos que volver a recoger los pasaportes con los visados de los niños.

* * *

“Este bendito día acaba con Juan jaquecoso perdido, y con fin feliz, ya que en la Residencia de ancianos había médicos y ellos le indicaron el inyectable que tenía que comprar”

M. Carmen

* * *

“Mientras tanto, nosotros revisábamos la documentación que nos había dado Lucila. Y cuál no sería nuestra sorpresa cuando nos damos cuenta de que el apostille que lleva el original de la sentencia no es de nuestro hijo, sino de otro niño. Hablamos con Lucila, ésta nos dice que ha sido un error, y que el apostille lo tenía la familia del otro niño grapado con su sentencia. Quería que dejáramos el apostille del otro niño al día siguiente en el Consulado a Isabelita, y que nos daría el nuestro el miércoles cuando estuviéramos en el aeropuerto, pero la idea no nos convenció, así que le hicimos ir para cambiar los apostilles esa tarde”

Raquel

* * *

Al día siguiente fuimos de nuevo al Consulado, donde nos encontramos con Lucila, que también había ido porque se había dado cuenta de que el apostille de la sentencia que estaba allí, también estaba mal. Nos preguntó si habíamos llevado la documentación, cosa que no habíamos hecho porque nos dijeron que no lleváramos nada. Ahí nos empezamos a quedar algo inquietas.

Cuando recogimos el número, como el día anterior, y subimos al quinto piso, y tras insistir mucho, nos contó lo que había pasado: Al entregarnos la documentación, a cada una nos había dado un original de la sentencia de C. David y otro de la de Rafa; en vez de dos de C. David a Raquel, y dos de Rafa a M. Carmen (o al menos eso era lo que creía Lucila que había pasado). Al entregar la documentación, Isabelita la revisó por encima, y no se dio cuenta de que tenía las dos sentencias originales de Rafa, y ninguna de C. David.

Con todo este lío, la única solución era volver a recoger la documentación al hotel de M. Carmen y Juan, y buscar si realmente estaba allí la sentencia de C. David (cosa que tampoco sabíamos a ciencia cierta, ya que igual la tenía la otra familia del error del apostille). Enviamos a los hombres, que de nuevo estaban fuera, a la Casa de Encuentros (Hermanitas de los Pobres) a por la carpeta en la que tenían todos los documentos. Como nos íbamos al día siguiente, ya tenían todo guardado, con lo que les tocó volver a deshacer las maletas de nuevo.

Mientras, las chicas, nos comíamos las uñas mientras esperábamos en el Consulado, ya que C. David no podía obtener el visado de momento para salir del país, y en cuanto a Rafa, cuando se revisara la documentación en España, se vería que legalmente no habría ningún documento para registrarlo, ya que las otras copias de sentencias estaban sin apostillar.

El final del cuento resultó relativamente bueno. La sentencia era la de C. David, con lo que lo único que hubo que hacer fue entregarla en el Consulado, y devolverle la de Rafa a sus legítimos dueños.

El problema era que era el último día en Colombia y queríamos pasar el día en La Candelaria, el Centro Histórico de Bogotá; y con tanto papeleo se había pasado la mañana. El taxista nos llevó a un restaurante muy bonito, y en el que no tenían agua para beber, sólo zumos. En fin, sacamos fotos y videos de la última mañana en Bogotá. Se pasó un rato agradable de despedida. Lo importante era que ya teníamos a nuestros niños, sus visados, y que al día siguiente volveríamos a casa. La pena era tener que despedirse, pero ya habría ocasión de verse más veces en España.


* * *

“Nosotros nos teníamos que ir, porque C. David se estaba empezando a poner pesado y tenía mucho sueño. Tendríamos que ir a echarle la sienta. Como Rafa ya se había echado la siesta en el coche, decidieron ir ellos solos a la Candelaria. Nos acompañaron a nuestra residencia, y allí nos despedimos, con mucha pena”

Raquel

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“Edgar, el taxista, se portó de cine. Aparcó el coche y luego nos acompañó a los sitios, haciendo de cicerone. Nos gustó sobre todo S. Francisco de Asís y también el mercado de productos típicos, que es muy bonito. Allí compramos unos telares (me chiflan los telares) que son esos cuadros de colores con escenas típicas hechos en plan tapiz, y las últimas cosas”

M. Carmen

4. El Regreso

Era día 18, justo un mes después de la llegada a Colombia. El día del regreso a España.

* * *

“Llegamos al Dorado y no nos dejaron facturar conjuntamente. La chica que envuelve en film transparente, nos trajo una bolsa y nos tima, cosa que hace enfadar a Lucila. Pero no hay nada que hacer; hay prisa y no hay tiempo para reclamar. Rafa por primera vez, se monta en la sillita y así podemos sortear toda la gente.

Montamos en el avión. Ya estamos de vuelta. Rafa está cansado y tiene un berrinche. Luego duerme todo el viaje. Nosotros dormimos a ratos. Llegamos a Madrid con un fuerte retraso. Nos toca correr por Barajas. Ya pensábamos que perdíamos el enlace con Manises. Y aún más cuando se nos olvida en el último control una bolsa. Juan tiene que ir a contramarcha por la escalera mecánica y llegar. Por supuesto que la terminal que es la última. Yo ya no podía ni con mi alma. Llegamos a tiempo e incluso nos da tiempo de ir al baño.

Estamos agotados. Montamos en el avión y el viaje es cortito. Llegamos a Manises, y no salen las maletas. Nos dicen que vayamos a otra cinta. Salen todas las maletas menos la nuestra. Esperamos 15 minutos más y por fin aparece la maleta. ¡Qué alivio!

Por fin estamos en casa”


M. Carmen, Juan y Rafa

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“Nos levantamos, y como hasta por la tarde no salía el vuelo, decidimos ir, por fin, a visitar Bogotá. Nos llevaron las monjas al centro, compramos bolsos, tomamos café y pasamos por el Museo del Oro (estaba en obras y no lo pudimos visitar), la plaza Bolívar, la Catedral, y todo el centro.

Habíamos quedado con Lucila en el aeropuerto a las 16.30. A las 17.00 salía el vuelo de M. Carmen y Juan, pero no los veríamos, no daba tiempo.

Nos despedimos con mucha pena de las Hermanas, y por fin nos dirigimos a El Dorado. Facturamos maletas, sin problemas, y esperamos las tres horas que nos quedaban para salir hacia España. Cristian David se portó muy bien, y se tiró una hora entera pegado en el cristal de la sala de espera viendo los aviones.

Sería la última vez que pisaría tierra colombiana, al menos hasta que le volviésemos a llevar de regreso a visitar su país, sus raíces, su tierra”


Raquel, Antonio y Cristian David.

viernes, 17 de octubre de 2008

Labores varias

Os presento aquí las últimas labores que he hecho y que puedo presentar.

La primera es este cuello, que es una versión del que me hizo beltza pero sin cuello a picos












De paso, felicito desde aquí a la futura mamá

El cuello no era para mi marido, pero hizo de modelo divinamente













Aquí tenemos superguapa a beltza con la boina que le mandé.

La percha lo hace todo, la verdad






Y esto es lo más recientito que tengo, porque lo he acabado ahora.

El color, en las fotos ha quedad mal, pero no había manera.

Es color rojo tomate, pero se empeñaba en quedar naranja fosfo en las fotos.






Las botas son una ricura y son superfáciles de hacer














El patrón, me lo mandó muy amablemente María del blog http://www.kettlesandmittens.blogspot.com/








Este conjuntito es para 3 meses para mi futura sobrina Erika


Ahora me voy a poner con un vestidito.

¿Os gusta?

PD: he optado por la moderación de comentarios, ya que algunos se escudan en el anonimato para insultarnos.

Este blog es de Servicio Público. Quiero con él ayudar a la gente, no sólo mi propio interés personal, tanto pecuniario como de satisfacción personal.

Hay personas que no lo ven así y son tremendamente cobardes para dar la cara

jueves, 16 de octubre de 2008

Cistitis y candidiasis

Empiezo una serie de entradas para hablar de las enfermedades comunes y su tratamiento a través de la medicina natural.

Comenzaré por un problema muy doloroso, que alguna vez hemos tenido todas las mujeres: la cistitis.

La cistitis está provocada por una bacteria que tenemos en el recto todos los seres humanos.
En la mujer, y debido a nuestras características fisiológicas, es fácil que pase del ano a la vejiga, sobretodo a través del acto sexual. Las mujeres tenemos muy cerca el conducto anal, el vaginal y el urinario.

Los hombres también la pueden padecer. Los que hayáis visto La Milla Verde, os daréis cuenta del dolor que les produce a los hombres esta enfermedad.

Los síntomas son: necesidad imperiosa de hacer pis, dolor abdominal, sangre en la orina, sensación de estar orinando cristales...

Se trata con antibióticos, puesto que es una bacteria. El problema, que, además yo he padecido, es que cuando se tienen cisitis recurrentes, los antibióticos dejan de hacer efecto. Se hacen resistentes y entonces, es cuando empezamos a padecer.

Los antibióticos dejan al cuerpo desprotegido, y para eso están las enfermedades que se aprovechan. La cistitis suele venir acompañada de candidiasis. La cándida es un hongo que vive en los conductos genitales, y que si no prolifera no produce daños. Pero, cuando las condiciones son propicias, se expande.
Los síntomas son un intenso escozor en la zona vaginal. Granitos por dentro y por fuera.

Se trata con un antimicótico.

Para aliviar el dolor de la cistitis, hay que beber agua por litros. El agua diluye las bacterias y hace que no duela tanto al orinar.
Por tanto, cualquier alimento diurético irá muy bien. Todos menos los que lleven levadura. Hay que pensar que la cándida está al acecho y los hongos se alimentan precisamente de eso. O sea, que cerveza, por muy diurética que sea, nada de nada.
Espárragos, lechuga, alcachofas...

Plantas medicinales tenemos: la gayuba (la venden en cápsulas) que es un potente antiséptico urinario y calma la sensación de escozor.
La Palma enana americana, Pygeum,el licopeno,las isoflavonas de Kudzú,el Aceite de Oliva,el extracto de raíz de ortiga, y de soja. También el Zinc, Selenio, Calcium.d.glutamano, lecitina, cera amarilla de abejas..


Además, para potenciar nuestro sistema inmunológico tenemos
Hongos chinos: Cordyceps sinensis, Shi ta ke, Maitake;(los más potentes coadyudadores del sistema inmunológico que existen en el mundo vegetal Beta glucan (de la avena sativa). Extractos de: hoja de olivo, bayas de soja, Aloe vera, piel de limón.
Agaricus blazei, Zinc monometionina

Yo sólo os comento mi experiencia personal: Con todo lo que me gasté en antibióticos y antimicóticos me podría haber pegado un crucero por el Mediterráneo. Con esto, está todo dicho.

martes, 14 de octubre de 2008

Liberación de las mujeres

Ayer estábamos en el Mercadona, y justo ese super está en el barrio de una amiga. 
 Y comentamos el asunto de esa famosa liberación de las mujeres. En el caso de esta amiga, no quiso entrar en el negocio, porque su marido no quería, y la escusa es:..."ahora que estamos bien..." 


  Estupendo, para que el marido no se enfade, la mujer tiene que decir amén. Esto pasaba con mi padre y mi madre y me reventaba un montón. 

Mi padre tenía muy mal carácter y por cualquier cosa montaba bronca. Mi madre, claro, para evitar que mi padre se enfadara, decía a todo amén y aquí paz y después gloria.

La liberación de la mujer es un tema con el que nos llenamos la boca pero que en realidad, en muchos casos es agua de borrajas. 

  Normalmente se asocia que la mujer trabaje fuera de casa a la liberación. Pero el caso, es que la mujer trabaja fuera, llega a casa y sigue trabajando. 

Menuda liberación tener doble trabajo. Hay mucho señorito que piensa que el trabajo casero es para las mujeres. Debemos de llevar algo en los genes, más bien un trapo de limpiar por lo que se ve. 

Se escudan en que ellos hacen tareas pesadas. ¡Vamos, como si tuvieran que subir todos los días la bombona de butano a hombros! 

Y, claro, ellos son los que arreglan enchufes y hacen bricolaje, que es algo que se hace cotidianamente, todo el mundo lo sabe. 

Eso sí, a la hora de coger el aspirador....eso ya no. Les entra encogimiento de brazo. 

  Y aparte, están los moros. De estos que no consienten que su mujer gane más que ellos, y que la prefieren en casita y con la pata quebrada, que se decía antes. 

Y por supuesto, como reyes de la casa, su palabra es ley, y nadie tiene que perturbarles, faltaría más. Ellos son los más listos, los más sabios los más de los más. Y la mujer pues es una especie de apéndice que da de cuando en cuando conversación y vasallaje. 

Porque ¡ay si la mujer se le ocurre llevarle la contraria! El niño se enfada, y claro, eso es un pecado muy grande. Que la mujer se enfade, da igual, ya se sabe, las mujeres.

Hay mujeres muy tontas que no se atreven a plantarles cara a sus maridos, en bien de la armonía familiar. Y claro, dejan de tener vida propia, porque la subordinan a los caprichos de su marido, o mejor dicho, su señor. 

  Yo sería incapaz de aguantarlo. De hecho, mi matrimonio no es así. A mi señor marido no se le ha dislocado un brazo por poner la lavadora, pasar el aspirador o fregar.

 Eso sí, la herencia materna le impide coser, planchar o cocinar. 

Y la verdad, es que no tengo ganas de enseñar. Ya se ocupa de las otras cosas.

A mi suegra, no le ha hecho cochina gracia y ya me comentó que le tenía yo achantado. Vamos, que bailaba al son que yo tocaba. 

Pero bueno, como después de explayarse a gusto mi suegra, y llamarme de todo menos bonita, luego no le hablé hasta que me pidió perdón (3 meses tardó) pues ahora si lo piensa, se lo calla.

 Que yo también pienso muchas cosas. Me estoy saliendo del tema. 

Pero también es cierto que las más machistas somos las mujeres. 

Llega una fiesta y los hombres se ponen con su copa (y su cigarro si es que fuman) y las mujeres a recoger todo y a fregar. O sea, después de tirarse todo el santo día cocinando, además a recoger y a fregar. 

Mientras, los nenes se ponen a hablar de fútbol o de política (las mujeres de eso no sabemos). 

Y las patrocinadoras de este comportamiento, son las mujeres. 

Yo también me tocaría las narices si me lo consintieran, claro está. A nadie le gusta trabajar, y menos después de una buena comilona. 

  No es cuestión de ponerse radical y decir que hombres y mujeres somos iguales. No lo somos ni falta que nos hace. 

Pero dos brazos y dos piernas tenemos todos, y a la hora de trabajar valemos por igual.

Como véis, tenia yo ganas de desfogarme un poco, que ya estoy un poco harta. He dicho

sábado, 11 de octubre de 2008

Pollo en pepitoria

Esta receta la hice ayer y veréis qué sencilla y rica está.

Troceamos y dehuesamos un pollo. La carcasa la usamos para hacer un buen caldo.

Freímos unos dientes de ajo, y los echamos al mortero.
Tostamos unas almendras crudas, y las echamos al mortero

Salamos el pollo, lo enharinamos y freímos.







Majamos bien todo











Pochamos un par de cebollas, y añadimos el pollo.











Añadimos vino blanco, que en mi caso era champagne (no cava, que soy muy chula) que nos había sobrado del día anterior, en que unos amigos lo habían traído




Al majado le añadimos dos huevos, tomillo y pimienta negra.


Echamos el majado encima


Tostamos unas hebras de azafrán en papel albál y echamos al pollo.

Añadimos caldo de pollo que hemos hecho y dejamos reducir










Listo: estaba de muerte












El azafrán le da este color espectacular

Bon profit

viernes, 10 de octubre de 2008

Ya llegó el otoño: Rafa se pone de abrigo

Ya llegó el otoño, y empezó el frío y la lluvia.
Llegó el esperado día de probarle los jerseys que le había hecho.

El primero, naranja con lunares verdes, fué fallo: Demasiada cabeza. Le voy a abrir el cuello hasta el hombro y le pondré botones.

El segundo, el
azul con motas de colores, idem. A este, sólo le abriré el cuello.

El tercero, ¡bingo! Le está muy bien. Es este que véis









¿Verdad que está para comérselo?


















Le encanta jugar con la boina y calársela hasta los ojos




















Salimos a la calle a sacar la perra, y estrenó su paraguas nuevo















Está super gracioso, y encantado de la vida













La gorra, no se queda donde yo la pongo demasiado rato, como véis. como véis. Pero está riquísimo, y no me importa


















Ha querido saber cómo se abre y lo ha aprendido pronto















Luego, ya en casa, con la perra que es su mejor amiga y la que mejor le aguanta










El martes, como todas las tardes si no llueve fuimos a La Canaleta, el parque


















Aquí nuestros valientes amigos, posando en el tobogán para la foto

















Allí van todos los amigos, y así posan con el balón: Rafa, Javi y Alex














Son buenos futbolistas, ya véis.

Tenemos una foto parecida el segundo día que estuvo con nosotros, y ¡hay que ver lo que ha crecido!








A Rafa le gusta jugar a hacer de lobo feroz y perseguir a los niños.

Los niños se lo pasan bomba, pegando gritos y corriendo


martes, 7 de octubre de 2008

Quiero una imagen de la Virgen anciana (dedicado a todos los que me habéis aguantado)

Ya sé que os he aburrido bastante con 4 life. Y por eso, ya no voy a hablar más, ya que habéis tenido suficiente información. 

Antonio Machín decía que quería algún pintor que pintara angelitos negros. 

Pues yo quiero alguien que haga vírgenes ancianas. Imaginemos que María fue madre a los 14-15 años que ya es mucho decir. 

Cristo murió con 33 años. Ergo, María tenía 44-45 años como poco. 

Y para esa época era anciana. La vida que llevaban las

mujeres en esa época era dura. 

Iban a la fuente a por agua, a lavar al lavadero, se ocupaban de los hijos y de las tareas domésticas. 

Hacían pan en el horno, y en el caso de María, se libró de ir al campo porque José era carpintero. 

  María tendría las arrugas del tiempo, como todas las tenemos a pesar de tener microondas, horno y lavadora.

He oído que la Virgen no pudo tener arrugas porque las arrugas significan pecado.

 Teoría machista de narices. Los Cristos crucificados que he visto, tienen todos 33 años como poco. Y vienen con sus arrugas incorporadas. 

Con la teoría de arruga=pecado, Cristo era pecador. 

  La imagen de la Virgen de 18 añitos rodeada de estrellitas, angelitos, azul y rosa....es estereotipada y no se corresponde con la realidad sino con una realidad que nos impusieron los hombres. 

  Siempre se relaciona la virginidad de María con la Virginidad de las mujeres. Hay que ser vírgenes como María. Eso sí, el cuento va para nosotras. 

Los caballeros, ya se sabe, es pecata minuta, y los hombres necesitan más el sexo que las mujeres. Cuentos chinos y envidia cochina digo yo. 

Porque el deseo sexual tiene más que ver con la educación que con el sexo. Y en las mujeres, se suele combinar muy bien con el ciclo menstrual. Según en que fase, no teneos ganas de mambo. 

  Los niños y las mujeres siempre se nos representa igual: tonos pastelones y rosados, de virginidad y de inocencia. 

  Pues María no era así. María tuvo que contarle a José que estaba embarazada. Y qué difícil contarle que era por obra del Espíritu Santo. Papelón el de José, que se lo creyó y que tuvo que aguantar las habladurías de todo el pueblo. 

Lo mismo para María, que me imagino que quedó de zorrón para arriba. Cuando nació Cristo, seguirían las habladurías típicas en un pueblo pequeño. Y ala, a ir a la fuente, al lavadero y aguantar las miraditas. 

  Luego, cuando Cristo empezó su vida pública, es de imaginar lo que la gente le diría a María. Y ahí estaba al pie del cañón. 
  Y para acabar, vio a su Hijo morir en la Cruz. Luego resucitó pero el dolor lo tuvo que pasar. A cualquier mujer sin tantas visicitudes el tiempo nos pasa factura. 

Pero si le añadimos tantas penas, pues yo veo a una mujer con profundas arrugas. Pero María era valiente, y seguro que rio mucho. La cara es la expresión del tiempo vivido. Yo soy admiradora de María currante, valiente, luchadora. No de una María ligth rodeada de estrellitas

jueves, 2 de octubre de 2008

diferencias entre sistema piramidal y multinivel.

Estamos en FFI una empresa de márqueting directo de red. Y nos hemos encontrado con que la gente confunde multinivel y pirámide.

Veamos las diferencias:

La primera y muy obvia: la venta piramidal está prohibida en España

La Venta multinivel se regula por el real decreto 7/1996 del 15 de Enero sobre la ordenación de Comercio minorista, en su artículo 22
Dice:
"La venta multinivel constituye una forma especial de comercio en la que el fabricante o comerciante mayorista vende sus productos o servicios al consumidor final a través de una rede de comerciantes y/o agentes distribuidores independientes pero coordinados dentro de una misma red comercial y cuyos beneficios económicos se obrienen mediante un único margen sobre el precio de venta al público, que se distribuye mediante la percepción de porcentajes variables sobre el total de la facturación generada por el conjunto de los consumidores y de los comerciantes y /o distribuidores independientes integrados en la red comercial y proporcionalmente al volumen de negocio que cada componente haya creado"

Diferencias entre una red multinivel y una piramidal

M : Pequeña cuota de ingreso: en el caso de FFI, el coste 42'9 $

P : Cuota de ingreso elevada: a veces la camuflan diciendo que en pago del estocaje... Puede ser de 2.500 euros o más


M : Gama de productos de calidad:En FFI vende telefonía VOIP

P: Productos de dudosa calidad: tapers, y baratijas varias


M. Garantía de devolución: Se garantiza la total devolución del dinero

P : Sin garantía


M : Negocio a largo plazo: en FFI formamos distribuidores y todos nos ayudamos entre todos. El que no trabaja, no gana dinero, al margen de que su posición en el multinivel sea alta, baja o media.
El negocio es a medio-largo plazo

P : . : Hágase rico en poco tiempo: Un elevado número de personas que componen la base pagan el dinero al reducido que está en lo alto.


M . : Reconocimiento del esfuerzo: en FFI, como he dicho, si trabajas, ganas dinero; si no, no. Si uno de los distribuidores falla, los que están por debajo siguen ganando dinero.

P : Dependiendo de la pirámide: El que gana dinero es el de arriba. Si se desmorona, la base no recupera el dinero.


M : No a la acumulación de existencias innecesarias. En FFI los distribuidores no tenemos existencias en casa.

P : Hay que acumular producto


M. : Legal: Como ya he explicado, la venta multinivel está regulada por la ley de Comercio minorista 7/1996 y en la ley 26/1996 sobre contratos fuera de establecimientos mercantiles

P : Ilegal: Los promotores de un esquema piramidal cometen fraude. En España, la ilegalidad queda manifiesta en la misma Ley de Comercio Minorista 7/1996

.En la red, se ven muchísimos negocios por Internet. Lo esencial es informarse y ver si es legal o no.
Una norma también básica es ver cuánto tiempo lleva funcionando.
Y la tercera norma es ver el equipo que lo lleva. En FFI nos ayudamos a todos. En nuestro equipo , nosotros proporcionamos las dos personas que se necesitan para calificar. De esta manera, no tienen cómo perder. Armamos el equipo desde el principio. Así damos el primer empujón a nuestra gente

http://es.wikipedia.org/wiki/Marketing_multinivel