El mundo en mis manos

Nuestra filosofía de vida, a través de este hermoso texto

La vida es un instante que pasa y no vuelve. Comienza con un fresco amanecer; y como un atardecer sereno se nos va. De nosotros depende que el sol de nuestra vida, cuando se despida del cielo llamado “historia”, coloree con hermosos colores su despedida. Colores que sean los recuerdos bonitos que guarden de nosotros las personas que vivieron a nuestro lado.

Libro de visitas

Cumple de nuestro amor colombianito

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Nuestro tesoro llanerito está con nosotros

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Nuestro aniversario de boda: El más feliz lo hemos celebrado con Rafa en Bogotá

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sábado, 6 de julio de 2013

Visita al Horno Alto de Sagunto (recuerdos de la infancia de Juan, mi marido)

Hoy había sido un día normal de sábado. Con estos calores, decidimos ir al Mercado al Puerto de Sagunto, para comprar sandía y melón. 
Como estaba el aparcamiento hasta los topes, dimos una vuelta y vimos el Horno Alto, y pensamos que sería buena idea ir a dar un vistazo a la vuelta del mercado.
Dicho y hecho. Con la feliz coincidencia de que estaba abierto y había visita guiada
 Mi suegro, al que no conocí, trabajó toda su vida en la Siderugia, tal y como tantas generaciones. En este caso emigró el padre de mi suegro desde Zarra, en la Comunidad Valenciana.
La Historia del Puerto de Sagunto es la historia de la Siderurgia. Desde que un naviero vasco, decidió monopolizar el itinerario desde la extracción del mineral hasta la exportación y, más tarde, hasta la fundición, y fabricación en hierro, hasta hoy, en plena crisis, ha llovido mucho.
 Y claro, con el último grito de que quieren cerrar Galmed, una fábrica rentable, para llevársela a Alemania, y con ello, dar el tiro de gracia a la Siderurgia de Sagunto, nos resulta instructivo ver cómo era antes, con el boom de las secuelas de la Revolución Industrial, en el SXIX
 Sentimentalmente hablando, mi marido recuerda a su padre y sus historias, historias de humo, de fuego, de hollín. De calor terrible y el despósito con hielos donde los trabajadores bebían. En verano era el infierno, nos podemos imaginar
 También el recuerdo imborrable de la Sirena, que era el reloj de los que no tenían reloj. Precisamente, a la salida de la visita guiada, conectaron la sirena. Para mi marido, un recuerdo, una vuelta a la niñez, esperando que, un rato más tarde de que sonara la sirena, su padre llegara a casa, sudoroso, y con mucha hambre
 También es el recuerdo del famoso polvo amarillo, que impregnaba todo. De las casas de los trabajadores, también pintadas de amarillo (imagino que para camuflar)
 Y para mi, la sorpresa, hace muchos años cuando conocí a la Virgen de Begoña en versión Sagunto. Una réplica en amarillo y blanco, que también me hizo añorar mi tierra.
 En fin, que también es curioso entrar en un horno. Que no todos los días una entra en un horno. saber la cantidad de hierro y carbón que habría allí, a temperaturas infernales. Y asombrarse más y más
 El caso, es que la gente que levantó el Puerto y sus descendientes, siempre han sido muy emprendedores, y cuando eliminaron los hornos altos, se consevó este. Ahora, los viejos almacenes se transforman y se le dan nuevos usos.
 Se está haciendo el museo de la Siderurgia, en otra de las naves
 La web del horno es: http://fcvsagunto.wordpress.com/horno-alto-no-2/. Aquí podréis ver este trozo pequeñito de nuestra historia contemporánea
 Como veis, como no llevábamos cámara, tiramos de móvil, y han quedado unas fotos la mar de chulas
Me llevé de recuerdo una tiznada de manos bonita, que se fue con jabón, y unas manchas en el pantalón, que espero que se vayan en la lavadora, jajaja.

jueves, 27 de junio de 2013

Visita de Raquel, Antonio y David, nuestros amigos y compañeros de fatigas en Colombia

 El sábado vinieron nuestros amigos de Lugo, a pasar unos días con nosotros.

Trajeron marisco, con el que hicimos una buena comida

El domingo, después de misa, vieron la iglesia de Faura y les enseñé la reproducción del Santo Cáliz que tiene











Después nos fuimos a la playa. David, el pequeñajo, estaba muy blanco, porque ha hecho un tiempo muy malo en Galicia y no estaba nada moreno.









 Por la tarde, nos fuimos a pasear al perro y a una acequia a que jugaran los nanos, lo cual se convirtió en la mayor diversión para ellos.
   




El lunes, nos fuimos de paella. Antes, pasamos por la Albufera. La última vez que vinieron a vernos, la Albufera parecía la Antártida. Esta vez, estaba tranquila y preciosa, como siempre

Luego, nos fuimos a Sueca al Museo del Chocolate. Compramos chocolate de bollo(chocolate hecho con azúcar sin refinar, en forma de cigarrillo) de chocolate con canela. Buenísimo








 Llegó la hora de la Paella en Casa Sebastià en Sueca, un auténtico lujo, del que no quedó ni las migas.
 Luego, nos fuimos a dar una vuelta por Sueca. Este árbol nos llamó la atención por lo precioso de sus flores
Fuimos a ver los arrozales, y la Albufera, porque Sueca forma parte de ella.


 Por la tarde, nos encaminamos a Sagunto, con la intención de ver el teatro y el castillo. Estaba cerrado al tráfico y tuvimos que ir a pie. Así disfrutamos del casco antiguo , y de la judería



El Teatro y el Castillo estaban cerrados por descanso del lunes
 Trasteando por caminos, nos encontramos con este cementerio judío del SXV

 El martes fue el día mejor de los mejores del mundo mejoral.

Por la mañana fuimos al Acueducto de Peña Cortada. Un paseo precioso, del que aquí tenéis unas pocas fotos



 El Acueducto se llama así, por el tajo que dieron.
Las dimensiones se ven por el tamaño de nosotros

 La salida del tajo, en la que estamos Juan y yo, pezqueñines








 En esta foto, una persona está en lo alto del Acueducto. Podéis ver las dimensiones, así

Para acceder a la base del Acueducto hay un camino precioso, y al final, una escaleras, a las que faltaban peldaños. Subir fue complicado, pero, bajar, como veis, no lo fue tanto







Nos dirigimos a la zona del acueducto que se llama Rambla de Alcotas, con esta divertida foto de Raquel



Antonio, debajo del arco, nos da las dimensiones de este tramo






















En mitad del muro, una serpiente muerta











Nuestra intención era ir a Alpuente, pero por el camino vimos el Santuario de Nuestra Señora del Remedio y pensamos que era una buena idea ir.
Las vistas, estupendas








Tenía el Santuario un merendero la mar de bonito y coquetón, Y allí dimos cuenta de una ensalada de pasta, un queso de Tetilla ahumado que nos habían traído de Galicia y y un buen melón.








En el Santuario, nos tomamos unos cafés, y fuimos a ver la iglesia, que tiene esta capilla de exvotos, tan original.









Luego, nos hicimos unas fotos dentro, después de pedirla a la Virgen ayudita, ya puestos.












Foto con el Santuario detrás. Preguntamos si se podía subir al monte que había detrás, y nos dijeron que sí, que con el coche se podía.








Efectivamente, había un camino de tierra, y cuando se puso complicado para los coches, los aparcamos y subimos a pie.

Lo que nos esperaba arriba del todo era increíble









Los niños, mientras tanto, no disfrutaban tanto, pero, bueno, tiene que haber para todos.
En esta foto, se ve el Acueducto en el tramo de Alcotas, allí al fondo.

Bajando, nos fuimos a un vértice Geodésico , para que constara que habíamos estado ahí.












Por el camino a Chelva, nuestros amigos se fijaron en un chorro inmenso de agua y quisieron verlo.

Había mirador, así que nos enteramos de que pertenecía a un pueblo desaparecido llamado Domeño

El miércoles, era el día de la Ciudad de las Ciencias..
Los niños se lo pasaron en grande


































































Por la tarde, continuamos en el Museo y montamos en el simulador del Transborador espacial. Nos lo pasamos en grande.

Lastimosamente, nuestros amigos tuvieron que irse, y, con gran pena, les dijimos Adiós, hasta otra.

Prometirmos volver a verlos, si Juan encuentra trabajo.
Rafa estaba raro, raro, y, al llegar a casa, se echó a llorar. Es tan buen chico, que nos dio mucha pena verle así. Le consolamos.
Hoy, hemos tenido la tutoría con la maestra y nos ha dicho que va muy bien. Y para acabar el día, tenemos cena de curso hoy en un parque. Cena de : tú llevas tu comida y tu bebida y nos lo pasaremos en grande todos.
Y esto es todo. Al menos ponerme un pezqueñin comentario, que me lo he currado a base de bien.