Bueno, nos ponemos a la marcha.
Compramos un pescado al que se le puedan hacer tiras; en este caso, fletán.
Salamos y hacemos las tiras
Mi intención era que Rafa no viera el pescado, así que cambié el orden de los rollitos (o popietas)
Encima del rollito, el pescado. Enrrollamos el pescado y ponemos jamón york.
El jamón york era cuadrado y no llegaba, así que lo dividí en dos trozos, que uní con un palillo. Este problema se transformó en una belleza más tarde.
Pochamos media cebolla en gruesos trozos, añadimos medio kilo de espinacas congeladas. Pasamos por el minipimer y añadimos nata y lecha. Si no queremos tanto colesterol, añadimos yogur.
Colocamos en el horno
Horno 200 grados, unos veinte minutos, váis mirando .
Resultado final. Un plato estéticamente precioso
Parecían rosas, y el plato que en un principio era para camuflar el pescado y que Rafa comiera verdura y pescado a la vez
¿Verdad que parece una rosa?
No coló para Rafa. Pero al final se ha convencido que los niños listos comen pescado, y que para crecer y ser más inteligente que más grande que los demás también hay que comer pescado.
Y le animamos diciéndole que es un campeón
Para tí amatxo, que cuando te fuiste al cielo, una rosa desapareció en el cielo para hacerle compañía a Dios