El mundo en mis manos

Nuestra filosofía de vida, a través de este hermoso texto

La vida es un instante que pasa y no vuelve. Comienza con un fresco amanecer; y como un atardecer sereno se nos va. De nosotros depende que el sol de nuestra vida, cuando se despida del cielo llamado “historia”, coloree con hermosos colores su despedida. Colores que sean los recuerdos bonitos que guarden de nosotros las personas que vivieron a nuestro lado.

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Nuestro aniversario de boda: El más feliz lo hemos celebrado con Rafa en Bogotá

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martes, 16 de junio de 2020

Celebración aniversario de boda

Ayer fue nuestro aniversario de boda. Y para celebrarlo, nos fuimos al Jardín botánico de Valencia
Es el mejor sitio de Valencia. Estaba abierto y se  podía ir sin mascarilla, una maravilla, la verdad.


Lleno de flores. Hicimos muchísimas fotos de las plantas, que podéis ver en el blog de Amigos de las Plantas. Aquí sólo pongo una muestra.

Esta preciosa rosa











Me puse para la ocasión el top coronavirus, y unos pantalones flojos. Ideales porque aparte de plantas, hay mosquitos














Nos hizo un día muy caluroso. Por poner una pega, excesivamente caluroso. Se agradecían las sombras.










Tengo unas zapatillas urban. Cuando las compré me parecieron una excelente idea. Unos bonitos cordones tipo lazo. Pero este lazo resultó un incordio porque se espachurraba.
Aparte, las zapatillas son urban si no llueve o está mojado. cuando llueve, resbalan.

Esto último no lo puedo solucionar. Pero el problema cordones sí. Me compré unos rosas y tuneé las zapas. Quedan muy chulas



Las rosas nos encantan, son preciosas


















Yo me metí la mascarilla en el bolso, pero mi marido, se la quedó en el cuello. Pronto se dio cuenta de la tontería y la guardó en su bandolera.

¿Verdad que está guapo, todo de azul?










Cactus al sol, en este caso Lobivias. Una preciosidad.

La pena penita pena, es que los sitios cerrados estaban clausurados. Así que el invernadero de cactus, se podía ver desde la puerta. Pero desde la puerta se veía poco. Lástima









Mi marido y yo en las selvas tailandesas. ¿Verdad que cuela?

En el Botánico hay muchísimo bambú













Y también hay árboles longevos con troncos inmensos



















Mi amiga la pasiflora, o pasionaria, o maracuyá, o fruta de la pasión. Muchos nombres para una sola planta.

En el jardín botánico, hay la versión normal, y la violeta
















 Estuvimos dos horas en el jardín, yendo y viniendo por los pasillos, y flipando con los pedazo árboles que hay. A veces, nos reíamos al tratar de identificar un árbol. Pero, son tan grandes, que te equivocas con facilidad
















 La ORA sólo daba más que para una hora, y mira que es curioso el pareado. Así que, al cabo de una hora, mi marido se fue a reponer y yo me quedé en un sitio que se llama Umbracle, que está en sombra. E hice esta autofoto tan chula.
















 Esto es un ginko biloba, árbol que es precioso de hojas, pero con un pequeño inconveniente. Sus semillas apestan.

Es un superviviente. Y en el Jardín Botánico hay 3 que hayamos visto.















También típico del Jardín Botánico son los gatos. Muy acostumbrados a la gente. Se pueden adoptar















Los inmensos árboles, con sus frondosas copas. Son espectaculares, la verdad





















 Y aquí un árbol con hojas tamaño plano de Valencia que llevan los turistas. Es tan grande como mi cara, y ya tengo cara yo, y papada.












Mi móvil es machista: cuando pasé las fotos al ordenador, no puso las de mi marido. Parece que paseaba yo sola. Que tampoco pasa nada, que conste. Pero es más divertido acompañada.












Por eso, aquí pongo todas las de mi marido. Con las opuntias (chumberas) en flor. La flor de la opuntia es preciosa, pero parece de papel y no vale gran cosa. Pero decora mucho.


















 Mi marido, de nuevo, con un pino inmenso. De los que hacen mucho zen y zon.

Mi marido buscaba árboles inmensos y leía su identificación y su origen.
Yo buscaba flores, plantas chulas. Y también me gustan los árboles, claro














Os había dicho que había otro tipo de pasiflora, y aquí lo tenéis. La violeta.














Y mi marido con su ginko biloba, que tenía un montón de hijuelos. Foto que siempre se hace, porque es su árbol favorito.

Y le ha hecho mucha ilusión saber que hay más ejemplares.









Unas hortensias, que, en este tamaño, me gustan más que en el tamaño XXL







 Después de 2 horas en el Botánico, intentamos ir a los Viveros, pero nos fue imposible aparcar. Así, que, vista la hora, nos decidimos ir a un centro comercial a comer.



Mi marido quería ir al Neco, un buffet mediterráneo.

Mi hermano Patxi es muy fan. Tiene una frase que me hizo gracia: Neco, que con los postres peco.

Yo me comí un salmorejo espectacular, un rape con patatas en salsa y pollo asado.
Mi marido, una paella y secreto con patatas.
Los postres: a mi me mentaron la panacota y fui por ella. Y como ya había cogido flan, pues dos por uno.
Mi marido, un bizcocho de chocolate y una tarta con caramelo.

A ver: por lo que cobraron, no me compensa. No soy de grandes comilonas. Los ñampa zampa, sí. Viene mi hijo, y tienen que cerrar el Neco







.Para bajar la comida, fuimos al paseo marítimo de Sagunto, donde nos dimos uno de tantos besos. Pero este, constado en foto.
















El mar estaba muy azul, había mucha gente en la playa, ondeaba la bandera verde.

Por supuesto, no fuimos a la playa, porque hasta que no la barran, nanay, no me gusta llenarme de arena.








Más fotos de enamorados. Que no sólo  se enamoran los jóvenes, también los no tan jóvenes. Yo estoy pirrada hasta los huesos de morcillo

 ¿Qué nos regalamos?
Yo le regalé estas zapatillas tan molonas y coloridas




















 Y él a mi, un reloj pulsera de actividad, porque el que tenía ya me daba problemas



Y este ha sido nuestro 18 aniversario de boda.

Y justo, mi marido y yo coincidimos en la tarjeta de felicitación que nos enviamos.

Está claro que Dios nos hizo coincidir para estar juntos toda la vida

lunes, 15 de junio de 2020

Aniversario de boda: ya van 18 años



Hoy es el día de nuestro aniversario. Ya van 18 años de amor.


El amor es como una planta: si no se riega, se mustia. Y a lo largo de todos estos años, hemos estado mimando nuestro amor: diciendo muchas veces todos los días : te quiero. Dándonos todos los días muchas veces, besos. Diciendo todos los días muchas veces lo maravillosos que somos el uno para el otro.

Recuerdo el día de mi boda nítidamente. Dormí como una bendita, y, sin nervios, me fui a la pelu. Antes, me despedí del que era mi novio y pronto mi marido.
Después de la pelu, me fui a casa de mi hermana mayor, donde estaba la maquilladora.
Ahí me puse el traje. Mi hermana pequeña me prestó el can.can y unos pendientes. Lo nuevo, era el traje. Y lo azul, se acordaron una vez puesto el traje, y me engancharon a la liga un lazo azul. Toda la tradición al completo.
Mi novio, mientras tanto, se encontró con un problema: La chaqueta no tenía ojal para poner la flor. Fueron rápido a una tienda (Hilo y Dedal, creo que se llamaba) y rápidamente le hicieron un ojal y listo.

Llegaron los fotógrafos y empezó el movimiento. De la Ceca a la Meca trajinando.

A la iglesia en el coche de mi primo Carmelo. Las flores, preciosas. Elegimos el ramo en una floristería no principal de mi pueblo. Me dijeron que si quería en rosas marrones y acepté. Yo quería un ramo en cascada. Algo que se viera, nada de mínimos ramos. Ramo tradicional.
Y llamó la atención muchísimo, porque era precioso. Ya lo véis por las fotos.


Llegamos pronto a la iglesia, y mi primo dijo que no, que la novia tenía que llegar más tarde. Así que hicimos tiempo escuchando a la Oreja de Van Gogh.

Por fin llego a la iglesia, fotos por doquier, saludos al cura, que era amigo, y entramos.
Teníamos que hacer la monición de entrada. Y me dijo el fotógrafo que me echara el velo para atrás. Yo lo hice, pero se me quedó en plan cofia. Que también quedaba chulo. Juan y yo hicimos la monición de entrada, tranquilos, seremos, y felices.
Luego, me tocó a mi leer la Primera carta a los Corintios: El amor es comprensivo...... Me la sabía de memoria de tanto repasarla. Y tuve más nervios al ensayarla que en la boda. Estuve tranquila

Las peticiones, las hizo mi cuñado Javi, muy bien.

Los votos, en el altar, cara a la gente. Mikel, el cura, decía que las bodas son de los novios y son ellos los protagonistas.
Pues, ala, al altar y de cara a todos.
Anécdotas 2:
Las arras: Juan puso la mitad de las arras en mi mano, pero, al hacer yo lo mismo de vuelta, se cayó una rodando por las escaleras. Mi mano no da para más.
A la hora de los votos, Mikel dijo en voz baja a Juan: No digas Yo M.Carmen.  Y yo me eché a reir. La gente pensó que por los nervios. Pero no, era por el comentario del cura.
En los ensayos, Juan se equivocó y dijo Yo, M.Carmen.
Una anécdota divertida.

Acaba la misa, salimos, y arroz. El cura me dijo que por favor no se tirara arroz, que costaba mucho quitarlo. Pero la tradición manda, y arroz que te crió.

Reportaje de boda: el reportaje lo hicimos en los jardines del Erdiko Etxe, el hotel rural donde ibamos a pasar la noche de bodas.







 El Erdiko Etxe,  soy seguidora actual en facebook. Tenía un premio europeo de mejor hotel rural. Y el entorno era precioso.
Mucha gente en Euskadi, se iba a Begoña a sacar fotos de novios. Pero si no me caso en Begoña, no necesito fotos en Begoña.
Mucho más bonito el reportaje que nos hicieron en el Erdiko Etxe.

Me dice el fotógrafo: tú tranquila, siéntate. Me siento en el árbol y se  me posa un bicho con cuernos negro. Berrido al canto. El ayudante, coge al bicho de los cuernos y a fuera.






















La comida, en el Politena, un restaurante pequeño, porque la boda era pequeña, familiar y poco más.
En mitad de la comida, mi hermano Patxi, que era el padrino, se acuerda del detalle que hay que dar a los invitados. Rápido sale del restaurante a casa por ello. En fin. Es lo que pasa por ser padrino.
La tarta, preciosa, con caramelo haciendo virguerías. Y muy rica
El baile, en poco espacio, pero perfecto.

Yo me casé por la Iglesia porque soy católica. Y le dije a Juan que si quería, me casaba en la sacristía y ya está. Pero Juan dijo que ya de casarse por la Iglesia, se casaba con todo el kit de boda.

Y de esto, hace 18 años. Hubo agoreros que no nos dieron ni un año. Pero, algunas de estas personas, ya están separadas. Es lo que hay.

18 años en que nos ha pasado de todo. El buen Dios nos hace la vida movidita. Pero todo lo superamos con mucho amor, mucho humor y mucho compañerismo.
El humor es básico en nuestras vidas. Si no nos reímos de lo que nos pasa, nos amargaríamos la existencia.
Ahora toca mascarilla. Y tenemos una pinta bárbara. Con los calores que vienen, me están dando a mi, las urticarias de Santa Urtica.


Han pasado 18 años. He engordado, también mi marido. Pero yo le encuentro el hombre más guapo del mundo, el mejor hombre que jamás hubiera podido soñar. Pienso que he tenido una gran suerte porque ha sido mi primer novio y último. Y he acertado de lleno y me he llevado lo mejor de Faura.
El también piensa algo parecido. Es más parco en palabras (menos mal, porque conmigo no hubiera podido hablar, jajaj) pero no es parco en sentimientos, ni en decirme que soy muy guapa y lo mucho que me quiere.

En esto consiste el amor. A veces la gente se fija en el envoltorio, que es precioso, y no en lo que va dentro
El envoltorio, se estropea con el tiempo, y si no hay nada dentro, el amor se va.
Pasa el tiempo, y los años, y cosas de la edad, tempus fugit.

Nos queremos, y es lo importante. Y disfrutar del día a día. Despertarse por la mañana sonriendo al nuevo día. Abrir los ojos y ver a la persona amada todos los días.
Esto es lo mejor.
Feliz anversario amor

domingo, 14 de junio de 2020

visita al parque nuevo de perros de Faura

 Hoy hemos ido a ver el nuevo parque de perros de Faura.






 Mi perro Gaspar no lo ha inaugurado. Algún amo cochino había dejado las heces de su perro para mostrarlo
 Es un parque de Agility, como véis. Mi marido no estaba por labor probarlo, pero si posar
 Yo tampoco, pero es muy colorido  y fotogénico











 Como está en la parte alta del pueblo, tiene muy buenas vistas de la montaña de Faura y de Benifairó
 Una autofoto para plasmar el bonito momento.

Hay una especie de monumento al final.


Como hace ventanitas, me pongo las botas a sacar fotos en perspectiva


Mi marido, tan guapo como siempre
Y yo, tan rosada como casi siempre últimamente



La verdad es que está bonito el parque. Ahora se trata de que la gente sea responsable. Porque sí que se avisa con un gran cartel sobre el comportamiento de los amos. Pero, si los amos se la pelan, es como si Juan y Manuela.