El mundo en mis manos

Nuestra filosofía de vida, a través de este hermoso texto

La vida es un instante que pasa y no vuelve. Comienza con un fresco amanecer; y como un atardecer sereno se nos va. De nosotros depende que el sol de nuestra vida, cuando se despida del cielo llamado “historia”, coloree con hermosos colores su despedida. Colores que sean los recuerdos bonitos que guarden de nosotros las personas que vivieron a nuestro lado.

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lunes, 13 de julio de 2020

Ruta de los puentes Chulilla

Hoy os presento la ruta que hicimos ayer, a los puentes colgantes de Chulilla.

El día se presentaba estupendo, no hacía demasiado calor, y había una ligera niebla.
Llegamos, pagamos el euro por persona (barato) y nos dispusimos a caminar.
Yo había visto la ruta de los puentes y parecía sencilla. Mi ruta acababa en el último puente y media vuelta.

El entorno era fantástico, y las vistas espectaculares. Las hoces del Turia son una pasada, con barrancos que dejaban ver los colores de la roca, tallada por el curso del río.

Os explico que Hoz, o hoces, son los barrancos por donde se encaja un río

El camino, bien, con más arena que muchas playas de por aquí. Bromeábamos con Amparo, diciéndole que fuera cogiendo arena para ponerla en la playa de Almardá (que es donde tiene su casa de playa, y que es también donde la playa tiene piedras).
Antes de llegar a los puentes, había un chico de la organización vigilando el patio. Imagino que estaría por si había alguna emergencia tipo  caída, o yuyus varios.

Llegamos al primer puente, el que está más elevado. Y lo primero que ves, son las tropecientas escaleras que hay que bajar (y que a la vuelta hay que subir, claro está).
Precioso, y mi gente moviéndo el puente para darle emoción al asunto. Pero para sacar foto en inestable equilibrio dio pie a que les llamara cosicas. ¡Estaros quieto, caramba!

Sigue el camino, con algunas piedras desgastadas que resbalaban. Yo con mi seguro que se llama Juan, que está por si culada corda.

Llegamos al siguiente puente, el que es más bajo, y pasó lo mismo. Mi gente (se dice el pecado pero no el pecador), dale que te pego al meneíto del puente.

Una cosa que nos asombró fue ver a los escaladores. Y en mitad de la pared de roca, se veía algo rojo y era una persona trepando por ahí.
Me gusta mucho la escalada.

Llegamos al último puente que no es colgante sino una pasarela. El río llamaba diciendo: frescor.

Y he ahí que no dimos la vuelta, no, seguimos pateando hasta el embalse de Loriguilla.

Os cuento que estos puentes, originalmente eran para los trabajadores que hicieron la presa. Para atajar.
Duraron los puentes hasta que una riada se los llevó. Y entonces construyeron los que véis, que ya son para turismo.

El embalse, precioso, y todo muy bonito. Yo seguían pensando en las escaleras.

La vuelta, pues me resultó corta, hasta llegar hasta las p. escaleras. Y (me han dicho que no lo cuente, pero lo cuento), llegó un momento en que mis cerebro reptiliano decía que parara. Y mi cerebro racional, que no. Vamos, que me dio una pájara de padre y muy señor mío. He leído las causas. Pero básicamente, se juntó un sobreesfuerzo, un calor sofocante y deshidratación. No habíamos llevado suficiente bebida. Y que a mi, las escaleras, son la perdición de mi ego.

Le dije a mi marido: me encuentro mal, vamos frenando. Pero no me paré. Casi reptando por las escaleras (y encima había cola por la gente que venía) llegué arriba. Creía que me daba algo, con unas ganas de llorar de aúpa. Pero soy dura. Y a los 8 minutos, se me pasó, y seguí caminando. Cansada pero seguí.

La que iba divinamente era Amparo, una artista. Tan chulamente, con sus ventiladores (será por eso)

Cuando por fin llegamos al inicio, esperamos al resto de la gente. Y fuimos al coche. Curiosamente tenía ganas de ir al baño. Y lo clásico, detrás de un coche. Y veo luego a Rafa que me enseña una botella de Nestea. Y como un náufrago cuando ve un barco, allí me lancé. Y porque sabía que no había más botella, que si no, me pimplo la botella entera. Ché qué calor.

Definitivamente somos unos campeones: nos hemos hecho 15 kilómetros en pleno Julio. Con dos narices: viva los cincuentones, jajajaj

Llegó la hora de comer. Y ahí yo puse mi granito de arena. Había visto en internet que había un sitio que se llamaba El Pelma. Puse el google mapa, y llegamos. El sitio era muy bonito. Y lo mismo pensaron las moscas que estaban encantadas. Gajes del verano.

Sacamos viandas: Yo una ensalada de pasta. Mi amiga Ade, otra de las ensaladas que tanto gustan a Rafa. Amparo, unas pizzas. Ade, trajo una tortilla envasada y guarradas de picar, y jamón. Amparo unas aceitunas.
Para el postre, yo saqué mi tarta. Y Ade llevaba sandía y granizado de café.

Las vistas desde el merendero también eran preciosas.

Desde que inicié el blog, hace ya tiempo, estoy empeñada en enseñaros que la Comunidad valenciana no es sólo playa. El interior es precioso

Un buen día, en que me quedo con todo menos con la pájara. Pero hasta me alegro de haberla tenido y haberla superado.

En Agosto, hemos quedado para otro pateo más ligth en Viver. Nos vemos en Pateolandia en Agosto.

Y ahora las fotos. Las pongo todas, y así mi gente las puede descargar
 








 Los puentes












 


paisajes preciosos 
autofoto 



por ahí estaba el escalador
 
 También había abrigos rocosos. Y se agradecía la sombra
 
La presa





Descanso con sólo una lata de bebida. Lo pagaríamos luego



 Una preciosidad, la presa. Y familia que va colorada, siempre va amada.

 Amparo y Toni
Desde la presa, una de las vistas

De vuelta en el puente bajo. En el de las escaleras, no me daba el fuelle para sacar fotos 

 
 Estas son las escaleras menores. En el otro lado vienen las gordas
 


 Las vistas desde el Pelma, preciosas. Y la tarta riquísima
 El lugar, precioso, porque había sombra

Mi hijo Rafa con aire de estar hasta las narices de las fotos. La mami pesada
Una vez recuperadas fuerzas, al ataque los pateadores.






Luego, nos fuimos a Liria a tomarnos un café.
Empezaba a llover

Llegamos a casa, y tormenta. Y la famosa ducha que cayó como agua de Mayo.
Sigue lloviendo, y sacamos al perro, que por fin, ya no tiene diarrea. Las medicinas que le estamos dando (fui a la veterinaria el sábado) han hecho efecto.

Hoy tengo ensayo, bufff. Estoy contenta pero cansada
Nos vemos el 5 de Agosto.

Besitos calurosos

viernes, 10 de julio de 2020

10 de Julio, paseo a la ermita de Benifairó

Como todos los viernes, tocaba paseo a la ermita de Benifairó. Este sitio siempre tiene fotos chulas para hacer. Es un sitio  precioso, con la ermita y alrededor, un parque precioso, en el que destaca la imagen de la patrona de Benifairó, la Virgen del Buen Suceso.

Nos hicimos la foto de rigor. Disfruto del trípode como perro en la basura.


El entorno de la ermita dispone de muchas mesas y bancos para comer, descansar, meditar, mirar el paisaje precioso, o todo a la vez.




Se respira el aire de los pinos. También hay romero, tomillo y espliego. Todas plantas aromáticas que llenan el ambiente de infinitos matices.

En el jardín donde está la Virgen, hay plantas ornamentales: lirios, rosas, geranios.




Es el sitio ideal para pasear. Pero, eso piensa mucha gente. Y hoy había una perra en celo, con lo cual Gaspar iba loco. Le ha tocado estar atado.
Por cierto, que la dueña nos ha dicho que la perra tenía la regla. Es curioso como humanizamos a los perros. Las perras están en celo. Regla indica algo regular, y las perras no son regulares, desde luego.
También dicen: está embarazada. El embarazo es para personas. Las perras están preñadas.
En fin, cosas que me da por pensar.


Me gustan las fotos de claroscuros. Árboles, y al fondo, brillando, el mar, o la imagen de la Virgen.

Esto es todo por hoy. Mañana me tocará cocinar de buena mañana. Voy a hacer una tarta de zanahoria con su crema de queso.

Sed felices


miércoles, 8 de julio de 2020

8 de Julio, paseo por el río

Hoy, como todos los miércoles, nos hemos ido de paseo al río. Y como ya se habían acabado todas las rutas sin repetir, mi marido ha elegido la que más le gusta. Es una ruta que empieza al inicio de un camino, y que acaba en la playa. Es de ida y vuelta. Y a la vuelta, hemos tomado algo. Yo sólo beber, no tengo hambre. Ade y mi marido sí han comido.

Me gustan las plantas, y esta estaba muy chula

El paseo ha sido muy bonito, porque vas casi siempre entre árboles, y está muy adecuado para pasear. Me he traído de recuerdo restos de pinos y eucaliptos, y mis pobres calcetines parecían marrones. Gajes de pasear entre árboles.

Hoy quería ir yo al mercado a hacerme unos corsarios. En joom han subido los precios y no estoy por la labor.
Así que nos hemos ido al mercado de Sagunto. Y eso ha sido todo un espectáculo.
Os cuento que ando con la barriga un poco tocada. Ayer estuve con arroz todo el día. Y quiero curarme que el domingo nos vamos a la ruta de los puentes de Chulilla.

El paseo, precioso, como véis


Y ahí que en el mercado había una cantidad de fruta, que tentaba a Adán a Eva, y al mismo Señor que se pasara por ahí. Y todo a un euro, señores.
Yo miraba los paraguayos, las nectarinas, los melocotones, las ciruelas de todas clases y colores, las cerezas....y me moría de ganas de comerme una.

He tratado de no hacer caso de mi mente perversa y he pasado a la zona de la ropa. Y en el primer sitio que he visto, he encontrado unos pantalones corsarios. Entre mi marido y mi hijo, han elegido el color: estábamos entre el rosa y el azul turquesa. Y nos hemos quedado con el azul turquesa. 5 euros, un chollo.
Esta foto me gusta: entre árboles, el faro




Luego mi marido ha comprado cerezas.  Y ya no he podido resistir a la tentación. Y me he dicho: total, queda mucho para el domingo, voy a pecar un rato.

Y me he zampado unas cuantas. Eran como caramelos, dulces, deliciosas, uhmmm, para pecar muchas veces.

El puente, y al fondo, el castillo de Sagunto











Esta foto es del famoso esqueleto de edificio que salía en los mundiales de fútbol, en el anuncio de Pepsi Cola, si mal no recuerdo








Mi gente favorita





 Y ha sido llegar a casa, y ducharme, preparar el arroz a mi perro.
Os cuento que tengo al perro con diarrea. El pobre comió hierba  la semana pasada, y seguramente estuviera con algún tipo de medicina. El caso es que va fatal.



 









 Hoy me ha tocado hacerle el arroz, caldoso, para que se le contengan las tripas.
Y luego, a hacer la musaka, de la que pondré el video, como siempre
Feliz miércoles