Amparo nos dio la alegría de poder venir. La lástima es que Toni aún está enfermo. Rezaremos por él. Seguro que se recupera y le vemos en nuestras reuniones.
Amparo llevaba la tortilla que le hizo su madre, y que también nos la zampamos (yo no, porque no me gustan las tortillas hechas, soy así de pijotera, y, aparte, con el txoripan ya estaba yo hasta arriba)
Un lugar precioso y una foto que recuerdo. Mi facultad tenía un parque donde, en otoño, había parecidos árboles. E hice una foto similar a esta. Con los colores del otoño.
Para alegría de mi hijo, esta área recreativa tenía frontón. Y bien chulo
Y en la pared del frontón, como veis, este retrato de, pensamos, Bernstein, el compositor y director de música.
Una obra de arte en blanco y negro.
Seguimos a la caza del Arte Urbano. No confundir con la guarrada urbana, que es lo que se ve mucho por paredes varias.
Siguiente obra muy poética. Una ninfa, náyade o lo que pongáis. Con su cabello transformado en planta.
Mis dos hombres favoritos, en una obra abstracta. Parece una calle con su árbol.
La Naturaleza también hace obras de arte. Y en un rincón de Geldo esta flor de la pasión (o maracuyá, o passiflora)
En un rincón de Geldo, una casa con infinidad de plantas.
Llegamos a otra obra del mismo autor que la del frontón.
Cerquita de esta última estaba esta, pero la tapaban un poco los coches.
Dos mujeres. Y los pinchos no pertenecen a la pintura, sino a una valla.
Aquí podéis ver las dos obras, separadas por una calle.
Esta foto es curiosa. Y es la primera vez que, poniendo la mano en la cámara, queda una foto chula.
Mi hijo la disfrutó mucho, mi marido me mira con su cara de joker
Siguiente parada, Navajas, un pueblo precioso. Hacía mucho que no iba yo por ahí. Y mucho menos de día. Mi coral y la de Navajas han colaborado muchas veces.
En el camino asfaltado, indicaban un mirador del paraíso y allí subimos. Y según subíamos empezó a caer agua por las escaleras en plan río. Esta foto está hecha en el último momento, antes de salir a escape. Se les ocurrió abrir el chorro justo cuando subíamos.
Un poco más abajo se ven las consecuencias de soltar el chorro. Mirad qué cascada más chula. No se ven los bajos del pantalón empapados.
Llegamos al Salto de la Novia. Tiene una historia muy bonita. Hicieron saltar a una novia y cayó mal. El novio saltó y aún les están buscando.
Había cabras muy bien alimentadas por la gente que paseaba.
Este lugar, hace años, era césped. La gente se sentaba y comía su bocata, mientras había actuaciones en vivo.
Empezamos a caminar por un sendero, hasta que vimos que se nos hacía la hora.
Foto de paisaje, con las montañas al fondo.
Ahora, que no teníamos el sol en la cascada, podíamos hacer fotos más bonitas. Repito que la cascada es artificial.
Nuestros muchachos, mientras mirábamos la explicación de la leyenda del Salto de la Novia, estaba hipnotizados mirando el chorro.
Llegó la hora de comer, y sacamos las viandas.
También llevé libritos de lomo pilarica, una receta que pondré en el blog.
Llegó el postre y hacía falta hacer la mise en place que dicen los técnicos.
Mi marido se reía, porque los números se iban hundiendo en la nata, jajaja Yo con cara de uyuyuy
Lo importante es reír.
Me puse yo a trocear, o hacer que troceo, porque mi marido lo hace mejor.
Tenía una pinta estupenda, y por dentro engordé de alegría.
Estaba estupenda, crujiente por fuera y blandita por dentro.
Llegó la hora del café. Contesté a mis compañeros de coral, a mi hermano Patxi y a mi hermana Arantza, que me habían felicitado. Muchas gracias.
Las lindas aves del paraíso, que no nos hemos caído del árbol.
Esta obra tan curiosa hizo que mis hombres y el de Ade posaran para la foto.
Para que mis amigos puedan elegir, las pongo todas.
La última obra es de la pareja de gays besándose. Muy moderna, pero ya no es transgresora. Ya estamos acostumbrados.
Aprovecho para decir que todos llevábamos mascarillas. Que sólo nos las quitábamos para las fotos. Somos responsables.
La obra de arte ganadora de esta pared es esta mujer con pelos varios. Parece Medusa, pero no vi yo las serpientes.
De lejos se veían las cerezas, y al acercarnos, esta preciosidad de mujer con cerezas y flor de cereza en al pelo
En esta foto, yo parece que estuviera en un piano, pero es efecto de sombra.































































