El mundo en mis manos

Nuestra filosofía de vida, a través de este hermoso texto

La vida es un instante que pasa y no vuelve. Comienza con un fresco amanecer; y como un atardecer sereno se nos va. De nosotros depende que el sol de nuestra vida, cuando se despida del cielo llamado “historia”, coloree con hermosos colores su despedida. Colores que sean los recuerdos bonitos que guarden de nosotros las personas que vivieron a nuestro lado.

Libro de visitas

Cumple de nuestro amor colombianito

Lilypie - Personal pictureLilypie Kids Birthday tickers

Nuestro tesoro llanerito está con nosotros

Lilypie - Personal pictureLilypie Waiting to Adopt tickers

Nuestro aniversario de boda: El más feliz lo hemos celebrado con Rafa en Bogotá

Daisypath - Personal pictureDaisypath Anniversary tickers

martes, 5 de mayo de 2020

Mi pueblo Faura: Es mi paraíso

Ayer, desde el ayuntamiento de Faura, nos envió este precioso video:

Os traduzco lo que pone:
Un pueblo  como pocas veces lo hemos visto
Sintiendo desde dentro para hacer frente a amenazas invisibles y desconocidas
No caminábamos juntos pero no estábamos solos
Con vacíos llenos de esfuerzo, lucha y responsabilidad
Un cambio de reglas inesperadas, que se mantendrá vivas de las gran remontadas
Pero no podíamos perder porque somos un pueblo con personas que se arriesgan por tí y por los que más te preocupan.
Con esperanza llena en un futuro que llegará, claro que llegará
Y seremos más fuertes, seremos más pueblo, estamos seguros
Por todo lo que habéis demostrado
Gracias, Faura
Gracias por vuestro coraje
Por ser un ejemplo
Gracias por estar juntos
Por la confianza, por la ayuda
Por huir de la tristeza y mantener vivo el optimismo de que todo saldrá bien
La grandeza de un pueblo y de su gente
Volveremos a encontrarnos en los caminos, en las calles, en las plazas
Seguiremos escribiendo nuestro legado, nuestra historia
Orgullo de nuestra gente
Gracias, Faura



Hace ya 18 años que vine a Faura. 1 año de noviazgo que iba y venía desde mi tierra a este pueblo. Y 17, casi 18 años de casados.
Faura me recibió como a una faurera más, y yo estoy enamorada de este pueblo.
Un pueblo que tiene lo que yo busco:
gente estupenda y cercana
0 contaminación
Mucha música
Mucho ambiente cultural
Cerca de núcleos importantes de población
Grandes caminos rurales para caminar
0 peligro delictivo
Mucho campo, mucha montaña
Y al fondo, el mar
1000% tolerante
No turístico, ni falta que hace

No me resultó difícil aprender valenciano, y tampoco me lo pidieron. De hecho, con algunas personas me dirijo en castellano, y con la mayoría en valenciano. Par a mí fue fácil: latín, francés, castellano: bien mezclado y un poco de oído y ya está

Tiene una pega: está mal comunicado por tren o autobús. Como no tengas vehículo, te quedas en el pueblo. Pero no pasa nada, tenemos 2 supermercados que se pueden acceder a pie. Tenemos centro de salud, ayuntamiento, farmacias, tiendas varias. Y el insti está a tiro de piedra

No es que me moleste el turismo, es que me gusta la paz. Y la gente que viene a Faura es poca y perfecto para este pueblo tan bonito y tranquilo
Gracias Faura, por aceptarme

lunes, 4 de mayo de 2020

Celebración día de la madre en desescalada

 Ayer celebramos el día de la madre. O sea, mi día.
Me decidí a ponerme una blusita rosa, que me compré el año pasado en joom

Hace calor y ha venido de golpe y nos ha dejado destarifados. Con la ropa de lluvia y frío aún colgando del respaldo de las sillas, y los paraguas casi mojados, hemos pasado al pantalón corto y camiseta de manga corta. Todo corto.

Día de la madre, en desescalada. Y, claro, he escrito hoy.
Hoy tenía un montón de llamadas que hacer:

Tenía una cita en Labora para el jueves. Y después de varias llamadas, me han llamado ellos para decirme que aún no puedo ir. Paso hecho.

Segunda llamada, al Centro de Salud de Faura, porque se me habían caducado las medicinas crónicas . Hecho y ya está.
Digo yo que tendría que haber un sistema desde la propia aplicación web para renovar medicinas, sin necesidad de ir al Centro de Salud.
En circunstancias normales, había más gente para pedir medicinas que porque realmente estuvieran enfermos.

Tercera, a la peluquería, que no me han contestado. Pero tengo el whassap de la dueña, que es una de las mamis de cate. Y la lista es enorme.
Como veis, tengo unos pelos horrorosos. Y ahora que llega el calor, bufff, os podéis imaginar. No me llega para coleta, con lo cual se suda todo lo habido y por haber. Paciencia.

Después de ver la misa por el ordenador, me he puesto contenta. Va a ser la penúltima misa que veo. Guay

Para el día de la madre, me he hecho unos crepes de champiñones y queso con salsa de nata y caldo. Es de Karlos Arguiñano y cuando mi hijo haga el video, lo pondré en el blog, Ñam Ñam


Hice también la clásica tarta de fruta, de la que, también mi hijo hará el video.
Es una tarta sencillita y resultona, que gusta mucho a todo el mundo. Y la fruta que sobra, se come tan ricamente.

Esta entrada se la dedico a mi madre, que desde el cielo, sigue siendo mi madre. Y también a la Virgen María, que esa sí que es madre de todos.


domingo, 3 de mayo de 2020

Amanece con los pájaros: es un feliz día

Pensaba poner otro título a esta entrada: Todo era un sueño o Todo era un espejismo.
Ayer, antes de dormir, cavilaba yo sobre qué pensaremos el año que viene sobre esta situación que hemos pasado. Pensaremos que es un espejismo.
Me viene  a la cabeza el espejismo Fata Morgana. Este espejismo se produce en el estrecho de Mesina, que está entre Sicilia y la Italia Peninsular. Consiste en ver la ciudad de Mesina pero al revés. Dicen que la tal hada Morgana vive por ahí.
Y yo pienso que es exactamente lo que nos ha pasado: el mundo al revés.

El mundo al derecho es hoy. Hacía calor y me he levantado a las 6 y media de la mañana.
Ya sabemos, al que madruga, Dios le ayuda. 
Como era de buena mañana, he grabado el canto de los pájaros mientras amanecía. Me encanta.
Y de paso, he continuado deshaciendo el top coronavirus (y van 2) porque me di cuenta de que en lugar de hacer ABAABAABA etc, estaba haciendo ABABAB, y claro, los puntos no coincidían. Y por fin, lo he resuelto. Tejer en redondo trescientos y pico puntos implica deshacer otros tantos. Da mucho coraje, la verdad.
Mientras deshacía como Penélope (la de Ulises que tejía y destejía esperando a Ulises) ha ido amaneciendo y yo he ido sacando fotos.
Están en orden de amanecer.

Que tengáis un buen día y Feliz día a todas las madres, y más a la Virgen María, que es madre de todos







sábado, 2 de mayo de 2020

Por fin salimos: primeras fotos del desconfinamiento

Hoy era un día muy especial. Estaba yo nerviosa y todo. Me he vestido, y me he puesto además, pantalón corto. Ya es primavera meteorológicamente hablando. Hace calor y apetece.

¡Cómo echaba de menos pasear, oler, mirar!

Ayer, en la tertulia vecinal de las 20h, se discutía sobre por dónde ir. El

ayuntamiento nos ha mandado una foto con el radio de acción de los paseos. Esto sí que es un chollo y se acabaron las discusiones.

El perro, después del susto de ayer, estaba encantado. A mi perro como más le gusta salir es en compañía de mi marido y yo. Somos sus jefes de manada. Mi hijo, es su compañero, y por eso no le toma mucho en serio.

Por cierto, que lo de mi perro no fue absolutamente nada, un rasguño. Pero pudo ser mucho más serio. El animal llevaba un susto importante. La veterinaria nos llamó y nos dijo que no era nada.  Suerte  tuvimos. El animal que atacó a mi perro es inmenso, un cruce de mastín con otro bicho inmenso. Podía haber pasado un desastre.

Fuimos al paseo de los patos. Llamado así porque cerca de por donde vamos hay una balsa donde hay patos. Ahí  podemos soltar al perro: es muy feliz oliéndolo todo











Vivo en un entorno precioso y no paraba de hacer fotos y selfies. Para estar muy mona, mi atuendo es: camiseta que me regaló mi amiga Ade. Pantalón que compré en joom el año pasado, zapatillas de confinamiento azules. Lo he acompañado durante poco tiempo con la parte de arriba de un chándal muy fino, color rosa.(que de tantos años conmigo, casi está blanco)




Monísima y conjuntaba con el entorno.





Se notan las lluvias porque las zonas no pavimentadas están llenas de hierbajos. Me encantan los caminos sinuosos con hierba.












Según pasaba el paseo, me deshice del chándal







 Según volvíamos del  paseo, vimos gente que, como hormiguitas salían a la primavera. Todos decían: ¡por fin salimos!















De paso, dimos una vuelta de inspección al pueblo. Llegamos a la plaza de la iglesia a ver si estaba arreglada pero no. Un selfie sin querer, que ha quedado muy chulo, con el palacio al fondo

 De vuelta por el pueblo, viendo las casas, saludando a la gente.

Por fin se acaba este encierro, que ha tenido cosas muy buenas y otras, no tanto.

Me quedo con las buenas: he conocido a mi primo, hemos estando pasando buenos momentos vecinales.

Las malas, pues, estar encerrados no gusta a nadie. Y el mardito dolor de brazo que, como colofón al desconfinamiento, ha tenido que opinar.

Estoy muy bien. Hoy será mi último voltarén. Muchas gracias a todos por vuestras palabras.











viernes, 1 de mayo de 2020

Bendita herencia



Hoy empezamos mes en desescalada. Y como vivo en un pueblo de menos de 4000 habitantes, puedo salir a cualquier hora acompañada de mi marido.

El plan es irnos donde antes paseábamos, que está a menos de 1 km, pero que, en realidad el paseo es de más (se pueden hacer muchos kilómetros en 1 kilómetro a la redonda). Mañana pondré fotos de la libertad.

La herencia: y no hablo de la herencia pecuniaria, sino de la herencia genética.

Cuando estábamos en trámites de adopción, tuvimos algunas experiencias con personas varias. Y alguna nos dijo: ¡uy, adoptar!, si no sabes quiénes son sus padres biológicos e igual alguno es un delincuente. Y claro, hay que explicar que el componente genético en el comportamiento humano es muy básico. La mayoría lo hace el entorno en el que vive una persona.

Pero la herencia sí que influye en el físico, y en el químico. Por ejemplo: mi marido tiene jaquecas, totalmente heredadas de su madre. Que digo yo que podía haber heredado otra cosa, sus ojos, por ejemplo. Porque jaqueca es un fastidio, que deja a mi marido hecho puré. Y muchas veces en momentos oportunos: salida con amigos, boda o evento vario

Yo tengo colesterol genético. Que no sé de dónde viene, pero que está claro que es patrimonio familiar:  mi hermana mayor y mi hermano mayor lo tienen. Y el resto, no lo sé.

Mi madre era guapísima: una morenaza con ojos grises. Esos ojos los ha heredado mi hermano menor. Yo he heredado de ella el pelo estropajo, que se hincha y que hace que parezca una menina. Pero reconozco que yo no tengo el pelo tan estropajo como mi  hermana mayor o mi hermana pequeña. Todo va en grados

Mi padre era un tipo guapo: ojos verdes. Yo he heredado sus ojos verdes (un poco menos verdes) y su estatura pequeñaja. Lo de ser pequeña, tampoco me ha molestado mucho. Las caídas son a menor altura. A veces, en casa, es una porra no llegar a los sitios altos. Pero como todo tiene solución, apelo a mi marido o a mi hijo.

Hay herencias un poco menos molestas: tengo mala leche por parte de padre, y despiste por parte de madre.
Tengo sensibilidad artística por parte de madre y capacidad para la docencia por parte de padre. Mi padre no tenía oído, él mismo lo reconocía. Pero como no le quedó otra que estudiar piano, pues tira millas. Sí le gustaba la música, pero oído, cero patatero. El oído musical lo he heredado de mi madre.


Los despistes de mi madre, eran motivo de cachondeo por parte de todos. Entre que no veía tres en un burro y sus problemas perdiendo lentillas, era un desbarajuste.

Por cierto el ser cegata es por parte de padre. Yo soy cegata pero no mucho. Esa herencia materna la lleva mi hermana mayor: rompetechos diplomada. No cuento con que con la edad, la vista varía: menos miopía, más hipermetropía. La pila, que se desgasta, y hasta los más renuentes acaban apuntándose el club del vidrio.

Mi madre también tenía problemas de estómago. Yo esto lo he heredado también. Estómago caprichoso. Unas veces me sienta bien una cosa, y otras, la misma cosa, a cuernos.
Lo de mi madre también tenía traca. Era muy estreñida (esto yo no lo he heredado) y comía muchísima verdura. Y lo malo de la verdura es que tiene efectos secundarios. Se iba al baño, y era peor. Porque los pedos en un baño suenan en doble. Y mi casa de Basauri no tiene puertas el comedor. Si venían amigos, la juerga estaba asegurada. En el chalet, también pasaba lo mismo, pero como era más grande, sonaban menos los efluvios anales.


A mi, la gente me dice que soy clavadita a mi padre. Cuando era pequeña me reventaba un montón. No veía nada bueno en mi padre.

Ahora, se me ha pasado el mal rollo, y claro que me parezco a mi padre. Más en lo físico, en la manera de hablar, de caminar, que en el químico. Es que la parte del carácter sí que se puede modificar. Aprendemos de los errores de  los demás y no queremos cometerlos. Por ejemplo: la educación a lo bestia. Mi padre era de los que a la mínima, te llamaba idiota. Me acuerdo del latín  y la palabra columbus. Que sí, ahora sé que colombofilia procede de la dichosa palabra. Pero entre gritos y tú eres idiota....no solucionaba nada. Una vez aprendido, todo es fácil, claro.
Yo, a veces, con mi hijo, me sale la vena paternal, pero me contengo y digo: Tú pareces tonto, o estás tonto. Que no es lo mismo que serlo. El estar es temporal, tiene solución. Y el parecer es subjetivo.

Y yo sé rectificar. Mi padre y otros tantos padres, consideraba que rectificar era rebajarse. Yo de toda la vida, cuando me he equivocado, lo digo y sanseacabó. No lo considero una humillación: errare humanum est.

Y rectificar...pues un ejemplo de ayer mismo: he deshecho todo el trozo de top que me estaba haciendo, porque no me gustaba. He desechado el patrón y hoy me pongo a hacer otro distinto.

Rectificar es de sabios y duele, pero es mejor.

Y hasta aquí, a punto de acabar la cuarentena

jueves, 30 de abril de 2020

las canciones del coronavirus

Hola a todos: hoy estoy mucho mejor. Esto va como la desescalada. Ahora puedo escribir sin que me moleste y no me he despertado con dolor por la noche.
Como estamos en la desescalada ya es hora de poner las canciones del coronavirus que nos han hecho este período más amable.

Empezamos con Resistiré. Una canción antigua, que un montón de cantantes la han hecho desde su casa.



Esta otra, de Lucía Gil, muy oportuna, muy bonita y pegadiza. La estamos cantando ahora en Faura. Y la verdad es que suena de lujo. No conocía yo a esta cantante, pero canta muy bien y escribe y compone mejor


Manuel Carrasco ha hecho esta preciosísima canción: prisión esperanza. Letra, música de él.
Me gusta mucho este cantante y le tengo yo ya pillado. Aparte, el muchacho está muy bueno, ajajjajaja





Pablo Alborán, con este Cuando estés aquí. Una canción muy bonita de un cantante que me encanta.
Dos cantantes andaluces y eso que a mi el lolailo no me gusta nada.




 Esto es tipo rock con muchos artistas. También está muy chulo




Y por último y definitivo: el himno de España con letra. Una letra que dice lo que somos: un pueblo luchador.
Y esto es todo. Estamos en la desescalada y pronto quitaré mis arco iris, mi cometa, mi imagen de Santa Bárbara.
Queda poco, pero seguiremos cantando a las 20 h y aplaudiendo. 
Mi querida España, la España que siempre está alegre, que canta cuando está triste y que llora cuando está alegre.
Somos una gran nación. Con gente que, como hormiguitas, hacemos de este país, el sitio mejor para vivir.

miércoles, 29 de abril de 2020

Oportuno, pero bien

Esta entrada es positiva. Para no aburriros más  y no aburrirme a mi.

Ayer empezó para mi la cuesta abajo de mi lesión. Mi marido no es adivino, pero me lo dijo: 3 días y empieza a bajar. Realmente no sé si bajaría igual sin medicinas ni friegas varias, pero tampoco quiero saberlo ni voy a intentar averiguarlo.

Ahora es el miedo de que yo, como soy muy bruta, intente hacer cosas que aún no puedo. Ayer, sin ir más lejos, fui a ducharme con mi marido (mi marido de
colaborador necesario para tal fin). Y como estaba animada, levanté el brazo para lavarme el pelo y mi hombro dijo: ¡Nena, no te pases que aún no estás bien!

Es curioso porque justo hoy el Gobierno habla de la desescalada. Pues yo también estoy de desescalada. Y, al igual que no vamos a salir todos en estampida (ya lo han hecho algunos descerebrados) a la mínima que salga, asimismo yo no haré las cosas como si no tuviera ayuda y como si no se pudieran hacer otro día.

La verdad es que ponerse enfermo en confinamiento es un asco. Como al teléfono te toque el médico tocagaitas, la has pifiado. A mi, a Dios gracias, me tocó una médica que fue muy amable. Hoy se lo decía a mi amiga Cristina, que también es médica (cirujana)

.Cristina, aparte de ser cirujana, también es católica y está en todos los grupos habidos y por haber. Y claro, cuando el párroco ha puesto su reflexión diaria, yo no he evitado comentarle mi situación. Que menos mal que estoy confinada, porque no puedo tocar la guitarra ni el órgano. Cristina, lo primero, me ha dicho que paciencia y a cuidarse. Y el cura me ha preguntado que qué me había pasado.
Le he contado el batacazo con el perro y que desde entonces tenía el brazo dolorido. Y que me estaba tomando Voltarén, Radio Salil, Antalgin, Arnica y omeoprazol.
Cristina me contesta: y hielo.
Y yo: justo lo que me ha dicho la médica

Con el día tan bonito que hace, y yo poniéndome hielo. Pero yo me pongo lo que se tercie si me quita el dolor.

Otra cosa que tengo clara es que el ejercicio que he estado haciendo estos días de confinamiento, han sido la causa de la lesión. Yo, como me dolía el brazo, he he hecho infinidad de ejercicios de brazo, de hombro. Y supongo que eso ha sido
 lo que ha acabado de fastidiarlo. No soy médica, pero algo me huele
.
El dolor es interno. Recuerdo que cuando me di el batacazo, lo que más me dolía aparte de la rodilla, eran las manos. Las tuve amoratadas durante tiempo. Más tarde, me miro al espejo y me veo dos moratones en dos codos. Sabéis que volé porque mi perro se me atravesó. Caí mayormente con la rodilla izquierda y el brazo derecho. Y este brazo me ha ido doliendo desde entonces.

Ayer vi Master chef a la carta en el ordenador. Tengo un cojín y me he apoyado en él. Entretenida como estaba y riéndome también, no me he dado cuenta de que no me dolía. Estaba encantada.

Lo malo siguen siendo las noches. Me despierto con dolor y tengo que ir a por un antalgín o por hielo. Luego, por las mañanas, estoy cansada, lógicamente.

El dolor va del hombro al codo y vuelta. Y me cuesta coger el ratón (es de esos de protección del túnel carpiano) y teclear. Deduzco que estas dificultades vienen de parte del codo. Y claro, al final, acaba todo el brazo fastidiado.

Mi marido  está contento de que esto remita. No tanto cuando me oye quejarme a las tantas de la noche. Al pobre le voy a tener que mimar mucho, porque se ha desvivido conmigo. Cuando nos casamos, los votos eran de cuidarnos, y lo hace de lujo. Como no soy experta en regalos, le regalaré un arroz criollo que voy a hacer hoy y que ya  pondré en el blog ñam ñam. Antes tengo que poner mi plato estrella: pollo al hombro pocho. Es un pollo en el que yo mando y marido cocina. En el arroz de hoy, también me ayudará porque aún no puedo con el peso de los cuchillos.

Estamos deseando que llegue el sábado para poder salir los dos a pasear al perro. Yo, hasta que no tenga el brazo perfectamente no podré cogerlo. Pero de acompañante soy la pera pirulera.

A todo esto, veréis que las entradas tienen la etiqueta coronavirus. No la voy a variar hasta el fin de todo, o sea, hasta que quite la cometa y los arco iris de mi ventana.


martes, 28 de abril de 2020

Suma y sigue de mi hombro pocho

Pues sigo sumando días y aburrimiento y tortura en mi hombro.

Ahora, estoy escribiendo con un cojín en mi brazo derecho, para que así  pueda estar el brazo más recto y no me duela tanto.

Al final, consiste en adaptarse al dolor, que sigue estando.



Ayer probé la arnica que me dio mi amiga Antonia Iniesta, y ....no sé, aún es pronto. Yo me pongo lo que me digan, y me tomo lo que me digan con tal de que la tortura baje de nivel.

Y no es sólo el dolor. Es sentirse inútil, porque no puedo hacer nada y me tienen que ayudar a todo.

Y sentir que aburro a mi familia con mis quejas. Porque intento hacer algo, me duele, me quejo y ya estoy dándole a la neurona sobre si mejor me callo. Y entonces quiero irme al cuarto a llorar solita.

Son lloros de dolor de exasperación porque no se va el dolor.



Yo siempre he tenido querencia a los dolores musculares y derivados. Porque no sé si esto es un músculo, un tendón o la madre que parió a Peneque.  Me duele el hombro e irradia al codo. Un chollo.

No me puedo vestir sola, y no me puedo duchar. Al paso que va la burra, se me comerá la mierda, o me tendré que duchar con ayuda de mi marido. Que al final será lo que tenga que pasar. Igual que cuando me operaron de la mano derecha y luego, de la izquierda.

Suelo aguantar bien el dolor, aunque parezca mentira. Cuando me operaron, me dieron nolotil. Aparte que yo el nolotil no lo quiero ni en pintura, no me hizo falta. ¿dolía?. Si Pero yo no tomo analgésico a no ser que me duela bastante. Y el dolor cada persona lo siente de manera diferente.

En fin, ahora que estamos en desescalada, me viene el dolor. Menos mal que no

tengo aún que ir a misa. Estoy yo para tocar. Bueno, sí estoy para tocar: tocar las narices con mis quejas

Es curioso: el dolor viene de golpe , pero se va poco a poco. Ya podría ser al revés, digo yo. Y como es interno, aún va a durar más. Me parece que al perro hasta junio no le voy a poder sacar. Porque tira mucho y soy diestra. Paciencia


Y al menos, ya tengo tema para unos días, que algo es algo

lunes, 27 de abril de 2020

Despertares preciosos

Hoy estoy mejor, y puedo escribir en el ordenador.

Hay despertares que mejor no haber despertado. Este último ha sido dolorosísimo. Cierto que, desde que mi perro se me cruzó (justo unos días antes del confinamiento), no se me había ido el dolor de brazo. Pensé que haciendo ejercicio se me iría. Hasta el viernes por la noche, en la que hice un movimiento y me

desperté del dolor. Hasta hoy, que, a base de pastillas y spray a cascoporro, puedo escribir (y de paso oler a menta, que es lo mejor....para los demás)

La verdad es que ha sido subrealista. Estaba yo con un dolor intenso. Me dice mi marido: vete al médico. Yo, mascarilla y todo, voy al médico. Me dicen que son ellos los que me tienen que llamar. Vuelta para casa. Me llama el médico y lo coge mi marido porque yo no podía ni levantar el brazo derecho. Y le dice que me ponga radio salil, que siga con el voltarén, que me ponga hielo. Y que por la mañana omeoprazol. Y entre voltarén y voltarén, paracetamol. A mi el paracetamol no me hace nada. Eso es para minucias de dolor. Yo me tomo antalgín. Y así he continuado.


Es curioso que haya tantos dolores que te despiertan trinando en mitad de la noche o cuando te despiertas de buena mañana.
El que es más recurrente es la subida de bola (o contractura del gemelo). De 100 veces, 99 son por la noche. Y te pilla medio sopa y pegas berrido hipo huracanado. Yo he mordido la almohada para no despertar a Juan. Luego, por la mañana, está el gemelo un poco tocado, pero nada más.

Luego está el despertar con el cuello a la virulé. Que parece que hayas estado

durmiendo sobre el cuello. Este incordio dura y dura. Y luego, no puedes girar la cabeza y te tienes que girar tú. Que pienso en las tocas de las monjas, y que ellas, tampoco pueden hacerlo. Mínimo consuelo.

Trapecio: donde van los trapecistas y también un músculo que se pone juguetón, y tiene los mismos efectos que el cuello a la virulé. Se contrae y da por saco.

Y, también, como no, cuando te da el calambre en el arco del pie. Tienes que pisar sí o sí porque no se va ni a tiros.

Otro es el maxilar, que también le da por saco a la gente. A mi marido, le ha pasado unas cuantas veces. Y luego, cuando te  levantas, no puede masticar ni comer y si rabiar.

Supongo que hay más lindos despertares, espero que me los contéis.

El mío hoy ha sido bonito: no me he despertado a media noche trinando. Así que bien. Y puedo escribir en el ordenador, y mover algo más el brazo.

Hoy estoy mucho más contenta
Pero aún me cansa y me molesta escribir. Que tengáis un bonito día

domingo, 26 de abril de 2020

La mujer ha jugado no un papel , sino un trapo


Me encanta Mafalda. Y en una de sus historietas dice: Lo malo es que la mujer, en vez de jugar un papel, ha jugado un trapo en la historia de la humanidad.

Gran verdad. Como siempre Quino habla por boca de todos.

Yo no he sido educada así. Mi madre no sabía de tareas domésticas. Su padre le dijo que tenía que estudiar y que las tareas domésticas ya habría quién se las haría. Muy poco práctico, desde luego.
Yo siempre recuerdo que teníamos asistentas que nos  limpiaban la casa.

No opino lo mismo claro. Creo que todos tenemos que aprender tareas domésticas, al margen de nuestro sexo
Pienso lo mismo que Mafalda. No he n
acido con un mocho en el trasero. Ni mucho menos. Y no creo que las mujeres seamos genéticamente creadas para limpiar, fregar y cuidar. O sea, que lo de la abnegación, la humildad y zarandajas varias, eran una excusa de los hombres para mantenernos en la sombra. Una sombra muy limpia, todo hay que decirlo.

Yo conozco mujeres fanáticas de la limpieza. Hombres, no conozco, pero seguro que los hay.
Estas mujeres, desde que se levantan hasta que se acuestan están limpiando. Y en estos pueblos, añaden, que también barren y friegan su trozo de calle. Yo he visto una mujer que tiene las rejas de su ventana, que son negras, tan brillantes, que alguno se ha afeitado en ellas.

Yo no. No tengo la casa guarrina, vamos a ver. Pero tampoco me molesta si hay alguna mota de polvo por ahí,
El polvo, ese gran problema. En Valencia, normalmente  (este mes no) suele hacer un tiempo estupendo y tenemos la puerta del balcón abierta. Incluso si no hace sol, las temperaturas son suaves.

¿Qué ocurre cuando se tiene la puerta abierta? Que entra el polvo. Y ese polvo es difícil de quitar del todo.

También, en nuestra casa, tenemos perro y gato, que sueltan pelo. Por mucho que todos los días barras, siempre vas a encontrar la pelusa rebelde que no quiere atraparse.
Por no hablar del polvo que se mete en los altos, entre los libros y entre trastos varios.
Pasa, que al cabo de un tiempo, hacemos zafarrancho de limpieza, y todo el polvo se va. Lo malo, es que el efecto dura más bien poco.

Sobre el orden, yo siempre he tenido un orden desordenado. Me acuerdo cuando me echaban la bronca en casa porque dejaba las cosas encima del piano (se nota que soy pija, que dejo las cosas en el piano). Pero yo sabía dónde estaban los apuntes: encima del piano. Si los movían, adiós París.

No soy demasiado neurótica del orden. Una cosa normalita, limpia y aseada. NO me dan los siete males si veo una cosa descolocada. A no ser que sea ya demasiado evidente, claro.

Una manía que yo tengo es: cuadros torcidos, (corbatas también claro, pero por estos lares no se usan mucho), cajones y puertas de armario abiertas. Dice mi marido si tengo miedo de que salga del armario un fantasma. No, pero, alguna manía tendría yo que tener.

En cocina, lo que odio es que me muevan los útiles que uso normalmente: brochas,útiles de madera como cucharas o tenedores, espumadera, varillas..
Lo que pasa es que es mi marido el que friega, y como no es el que cocina, hay un desajuste.

Por cierto: yo las entradas las hago con antelación y las programo. El día que toca, como es ahora, las reviso, añado cosas etc.

Obviamente, como tengo el hombro hecho papilla, es difícil que me ponga yo a poner viñetas y esas cosas. Pero como ya tenía la entrada esta hecha desde hace dos días, pues lo único que estoy haciendo, es añadir información.

He pasado una nochecita toledana. Así que hoy toca.....seguir aguantando y esperando que pase el dolor.

sábado, 25 de abril de 2020

Cambio de pelo y pluma

Hola a todos, y todas. Que estoy yo muy de añadir palabras innecesarias para rellenar huecos.

Os cuento que, después de releerme Patria, estoy leyendo otra vez El clan del oso cavernario. Ya me he leído el primero y el segundo libro y estoy ya con Los cazadores de mamut, el tercer libro

Ayer se lo comentaba a mi marido. Esa imagen típica de neanderthales tipo oso, pelo hirsuto negro zaino bragado, con pinta más de animales que de personas.
Y en el libro, así lo indica: la cromagnon, rubia ojos azules; los neanderthales, oscuros ala cuervo.

Pero no es así. Genéticamente, el gen rubio y ojos claros es neanderthal. ¡Qué cosas! Cuesta imaginarse un neanderthal pelirrojo y con ojos claros, ¿Verdad?. Pero es lo que es. Porque ellos estaban antes que los cromagnones. Estos últimos, llegaron de una remesa posterior de África. Y llevaban sus genes oscuros. El clásico español oscuro, cetrino (este color clásico hispano es más supongo que por herencia árabe que por cromagnon).

Los genetistas dicen que ambas especies se juntaron, y por eso ahora tenemos la piel, los ojos y el pelo claro (los que los tengan, claro).
Hace años fui a una conferencia en la Ciudad de las Ciencias que hablaba de esto. En el turno de preguntas, yo pensaba que los asistentes eran todos muy doctos en la materia. Pero cuando oí las preguntas, me deshice del error.

Y entonces hice yo la pregunta que me reconcomía: ¿Por qué no se han hallado muchos restos de individuos híbridos? Que yo recuerde, no llegan a media docena.
Me comentó que puede que porque los individuos demasiado parecidos a los neanderthales, no pasaban por el canal de parto de una cromagnon, Y sólo los más parecidos prosperaban.
Pero también, imagino, hubo cruces a la contra: mujeres neanderthales dando a luz híbridos.
Lo que está claro, que, al contrario que el burro y el caballo, cuya descendencia es infértil, y eso que son especies muy próximas, el cruce de neanderthales y cromagnones dio individuos reproductivos. Y aquí estamos nosotros.
Yo he heredado el occipital sobresaliente, los ojos verduscos y la piel medio cetrina (esto algún árabe que tengo yo en mi ancestro)

Me pasa igual que con las plumas de los dinosaurios. De toda la vida hemos visto al T. Rex, igual que una iguana a lo bestia. Con muchos dientes y unos rugidos que te ponían los pelos como escarpias. En Parque Jurásico, asustaban muchísimo.
Y resulta que dicen que podían tener plumas. Y que rugir, pues el mismo rugido que un cocodrilo. Rugían para dentro. Imagino que para un depredador, meter ruido es la peor de las ideas. En las pelis, asusta mucho, pero, realmente, cuando los depredadores van de caza, están calladitos.

Que los pájaros son la evolución de los dinosaurios, pues muy bien. Los pájaros son bastante más bonitos que los dinosaurios, pero  menos interesantes.
Pero ver un T. Rex con plumaje colorido...pues hace más gracia que otra cosa. Parece que se ha disfrazado para el día del Orgullo Gay.

Está claro que no todos los dinosaurios tenían plumas. Yo al que he visto es al T. Rex y a alguno más.
No hay registro de cocodrilos con plumas (vaya engorro en el agua) ni tortugas ni varanos  ni lagartos varios.





Y está claro que esto de que un bicho tan grande corriera cual galgo en canódromo, nanay. Ningún bicho grande corre mucho. El único que se le aproxima, es el elefante. Y no hay comparación de tamaño.

También ponen a los herbívoros medio alelados. La verdura, pues, ejem, es muy sana y eso, pero no da mucha energía. Por eso los herbívoros se pasan el tiempo comiendo. Pero eso no significa que fueran idiotas o lelos. Hay herbívoros muy listos, y otra vez mento el elefante. Imagino que un bicho de tropecientas toneladas, no le daría para ganar el premio a la velocidad. Pero de ahí que cuanto más grande y más vegetariano, más tonto, no.

El mito de la sangre fría ya se fue a la porra hace tiempo. No tenía sentido ninguno, e iba en contra de la vida en la Tierra.

O sea: dos mitos fuera:
Los cromagnones no éramos rubios y con ojos azules
Algunos dinosaurios sí tenían plumas.

Tendremos que acostumbrarnos a los cambios. Veremos cuál será el próximo mito en caer.

viernes, 24 de abril de 2020

No es lo mismo: reflexiones del coronavirus

La verdad es que sumamos y seguimos otra semana más encerrados en casa.

Ayer, en el parque de los perros, lo estaba yo pensando. Jamás en mi vida me podría imaginar que un virus nos dejara tanto tiempo encerrados.

Yo, ciertamente, tampoco es que me mueva mucho. Normalmente, sacaba el perro con mi amiga Maribel, y dábamos una vuelta por los huertos de una hora. Luego a casa y ya está. Si era lunes, tenía ensayo. Pero últimamente tenía yo un poco de perrucería, y no iba. Sobretodo si hacía frío o llovía.

Llegaba el fin de semana y sí había movimiento: viernes, cate; sábado, misa niños con guitarra; domingo, misa órgano adultos.

Salíamos poco. Al Puerto de Sagunto, al Family Cash a proveernos. Una vez a la semana. Aprovechábamos para ir al Oasis Garden y mi marido se tomaba un café y yo me compraba un cactus.

Ayer me dijo mi marido que le apetecía salir a caminar por el cauce del Palancia. Hay un paseo muy bonito, con árboles, con aparatos para hacer deporte, y la verdad, llevaba yo tiempo queriendo hacérmelo entero: 4 kms de ida otros tantos de vuelta, y si vamos a la mar, unos 7 kms. Pero son en llano, tirando ligeramente hacia abajo, porque es la desembocadura del río. Que por cierto, mayormente está seco. Aunque con marzo lluvioso y Abril más lluvioso, no sé yo cómo irá ahora.
Por cierto, que ya no hay sequía, y con tanto bicho chino que mentan, no sale esta gran noticia. Está lloviendo por mi y por mis compañeros. ¡Mare meua!. La ventaja es que lloviendo, no apetece salir. Todo ventajas.

Yo vivo en un piso normalito, uno 110 mts cuadrados, y vivir el confinamiento ha sido difícil al principio, luego más sencillo.
Pero me hacen gracia algunos famosos, que nos hablan de lo bien que se está confinado. ¡No te fastidia! Con sus casoplones, que sólo el comedor mide lo de mi casa entera. Con su jardín en el que pueden hacer todo el deporte que quieran. Así, es mucho más sencillo pasar el confinamiento. No es lo mismo, no señor.




Y yo sigo estando en el parque para perros porque 10 minutos da para pensar bastante. Y lo que echo de menos en mi pueblo, son los niños. Mi pueblo tiene muchísimos niños. Precisamente porque es un pueblo ideal. Está cerquita de Sagunto y de Valencia capital y Castellón capital; está rodeado de huertos, es tranquilo y se puede aparcar. Y por eso, mucha gente de Sagunto se vino a vivir aquí. Aquí los niños pueden estar sueltos sin miedo a nada. Y por eso, es una gozada vivir aquí. Y los niños dan vida a un pueblo, no cabe la menor duda.,

En Faura, se puede oír el canto de los pájaros. Y ahora, en primavera, que están en cortejo, es fantástico. Lo mío no es la ornitología, así que tampoco os puedo decir qué pájaros son: algunos cantan muy bien; otros, no tanto, pero le dan vida. Me encantan unos halcones que tenemos. Aunque igual no son halcones, son otro bicho de la misma familia. Una pasada. Y palomas, y tórtolas (alias el pájaro bu bu) y las urracas. Con las urracas ha pasado igual que con los madrileños. Se han venido a Valencia y se han quedado, porque hace mucho mejor tiempo.
Y las urracas han hecho que no haya tantas merlas.
Un jolgorio que, a ver si puedo grabarlo alguna vez, de buena mañana, para que lo oigáis.
A pesar de que casi todo el riego se hace a goteo, aún hay acequias, donde se puede oír el ruido del agua. Esto si que no os lo podré enseñar, porque en mi casa no hay acequias. Están algo más lejos, jajaja. Si os conformáis con el grifo, pues ya me contaréis.


Olor a azahar, a flores, el oír los pájaros, el agua. La paz y la armonía. Diréis que no vivo en el paraíso. Pero, al igual que el Paraíso, el Gobierno, no me deja salir, snif. A ver si se pasa esto rapidito, que estoy trinando por salir.
Hoy, cuando me he levantado, me he acordado de grabar mis mañanas, con los pájaros cantando.
También oís a mi gato, que me ha saludado

Mientras,  el pueblo está callado, sin el griterío  ni el bullicio infantil. Y por eso parece más muerto todavía.
Cierto, que cuando paso por las casas, se oye el jaleo. Pero es un niño o dos (es raro que las familias tengan más hijos) y después el adulto de turno.
Las cometas, los arco iris, me hacen pensar que los niños están detrás. Yo debo de ser muy niña porque tengo mi arco iris, mi cometa y todo lo habido y por haber.

Hoy he leído los periódicos : el País, ABC, el Levante, Las provincias, El periódico de aquí. Y todos dicen lo mismo: que los niños hasta 14 años pueden salir a pasear. Estupendo.
¿Y los adolescentes entre 14 y 18? Porque un adolescente da mucha guerra, más que un niño que se entretiene con cualquier cosa.
Mi hijo está que trina, tanto, que se ha montado un saco de boxeo con un saco de dormir que no le vale. Y le da al boxeo con estruendo vario. Dice que le relaja. Que si me apunto.  Yo uso la almohada cuando estoy hasta las narices.

Claro, mi hijo no tiene móvil, de resulta de sus suspensos y de sus mentiras, y como sólo tiene 2 horas de tele, está mucho más confinado que nosotros. Pero, como yo le digo: cada uno es dueño de sus actos. Y él ya sabía lo que había, o sea, que aguajo.(aguantarse y jorobarse...y aprender de una santa vez)

Y hasta aquí mi reflexión de hoy